Resurrección de España
Cuando se está en vuestra
presencia, cuando sentimos latir vuestros corazones movidos por el entusiasmo,
cuando se ve reflejada en vuestras caras esa decisión, esa voluntad de luchar,
tal vez de morir, pero también de vencer, no cabe duda que hay que empezar a
creer en la Resurrección de España, en la reconstrucción de España.
Estamos organizando una
Cruzada Nacional por esta Resurrección, pues si os fijáis en la trayectoria
seguida por Falange Española desde el '29 de octubre, siempre veréis, de una
manera continua, tenaz, que entre los problemas actuales, y las posturas
políticas del momento, existe el guión, el anhelo de una nueva España, de una
España renacida. Una España activa, optimista, unida y combativa.
No nos basta con una España
en orden, pequeña, recogida y pazguata, como la quieren muchas derechas
españolas. Una España de vida cómoda, tal vez para los privilegiados. No
queremos la España de los últimos siglos; nos rebelamos contra el pesimismo y
el renunciamiento que lastran hoy las generaciones maduras de España; queremos
romper de una vez, definitivamente, el curso de la Historia Patria de los
últimos tiempos. Somos tradicionalistas, porque creemos en la permanencia de
los valores morales; queremos que en España existan caballeros e hidalgos, pero
no para que lleven una vida recogida, triste y pobre en sus casonas, o
degenerados, sirvan de caciques o de usureros; queremos caballeros e hidalgos
con grandes misiones que cumplir; caballeros e hidalgos como lo eran en los
siglos XV y XVI; con el mundo abierto a ellos, con tal riqueza vital, que servían
para labrar la tierra, para conquistar Imperios, para evangelizar salvajes y
para vencer en las luchas diplomáticas.
Renunciamiento actual
Nosotros sabemos y sentimos
la tragedia del destino español: imperar o morir; y aceptamos con alegría este
destino imperial; y nos rebelamos contra la agonía lenta y continua, que desde
hace siglos nos acosa; y nos rebelamos contra el renunciamiento ambiente que
hoy existe, contra el renunciamiento oficial del Estado Español; renunciamiento
en el alma de las generaciones viejas, en las derechas y en las izquierdas,
porque sus rebeldías y su afán de superación los han desviado a objetivos
antinacionales, a la lucha de clases, en las que derraman odio pero no amor.
Y este renunciamiento es
tan completo y tan total, que se ha dado la vergüenza de que al tratarse en el
Parlamento Español un problema vital para España, Gibraltar, por monárquicos y
republicanos, en serio y hasta en broma (¿verdad, Fernández Flórez, que es
difícil ponerle cascabeles al gato?), quedó sentada nuestra impotencia, no sólo
material, sino moral, para intervenir en el asunto., en contra de los deseos e
intereses de una Gran Potencia.
Sabed, españoles, que la
cruda verdad, la horrible verdad es que desde Trafalgar, la política exterior
de España está controlada por Inglaterra, mientras que Francia, desde Luis XIV,
controla nuestra política interior y la controla por medio de la masonería y
demás internacionalismos.
Ella nos divide, y desvía
nuestra atención hacia problemas externos a nosotros; y nosotros, al
desangrarnos, al debilitarnos, le hemos dejado el campo libre, en Argelia y
Marruecos, donde miles de españoles trabajan y sudan bajo la bandera francesa;
y fijaos bien que por esta razón siempre que en España ha brotado un afán
renovador, una decisión de conquistar su independencia, siempre se le ha matado
o se le ha intentado matar; por eso a nosotros se nos procura ahogar, pues a
nosotros, a Falange Española, por mantener enhiesta nuestra bandera y nuestra
personalidad, por no ceder en nuestro santo ideal, por no ser comparsas de
altos o bajos intereses, por no ser guerrillas de estos intereses, se nos ha
aislado y se ha tratado de ponernos en ridículo, a pesar de ser el movimiento
español que más claras ideas, doctrinas y programas ha lanzado; muchas de
ellas, así como nuestros ritos, copiados. Y a pesar de ser el movimiento que
más sangre valiosa y generosa ha derramado por España; a pesar de no haber
descendido nunca a la lucha procaz y mezquina, veréis que toda la prensa de
derechas e izquierdas nos hace el vacío, y que se nos quiere ahogar
económicamente.
Pues bien; este estar
solos, siempre de guardia bajo las estrellas, nos honra y nos confirma nuestra
verdad y nuestra razón, la de ser los únicos representantes de la España que va
a resucitar, sobre todos los pesimismos, renunciamientos, mezquindades y
mediocridades.
Punto de partida
¿De dónde partimos y a
dónde queremos llegar?
La partida sólo la podemos
hacer desde la realidad actual. Ésta es triste y trágica, pues se está jugando
la suerte de España, y hay razones para creer que los jugadores no se han dado
cuenta de lo profundo de la jugada, en la que está en juego España misma,
física y moralmente. Poco os voy a decir sobre esto; nuestro Jefe será el que plantee
el momento político y sus decisiones sobre la actitud de Falange Española. Sólo
os voy a hacer resaltar que este país está lleno de contradicciones, por unos y
por otros. Por las derechas y por las izquierdas. Los demócratas, cuando
pierden, reniegan de ella; los que hicieron la Constitución no la cumplen.
Tenemos a un hombre, Gil Robles, que creó un partido con una magnífica
organización, en el cual han creído y creen muchos españoles, el cual ha
congregado muchedumbres en torno de venerados santuarios españoles; en los que
ha expuesto sus doctrinas, sus pensamientos y sus futuras acciones.
Pues bien: este hombre ha
caído por no cumplir lo que dijo que iba a hacer. Y yo pregunto: ¿No cumplió lo
prometido, porque no creía en lo que decía, cosa que yo niego, conocida su
rectitud, o no lo hizo porque su partido, por ser por un lado sindicato de
intereses o por tener, por otro, influencias no ocultas pero externas, acabó
por imponerle una política? La realidad es que un partido que tiene la Juventud
de Acción Popular, un partido que dice querer un Nuevo Estado, Estado
totalitario, en que todo el poder es para el Jefe, es hoy el único legalista,
democrático, parlamentario y liberal.
En este Gobierno se estaba
haciendo una obra de altura, profunda, que requiere tiempo y que está por
encima de regímenes y cambios políticos: era la de reorganizar el Ejército, la
de empezar a darle rendimiento y espíritu.
Y esta crisis parece que su
principal fin ha sido derribar del Ministerio a Gil Robles y cambiar su política
militar, y al romper la continuidad necesaria se inutiliza lo ya conseguido, y
es porque hoy a los partidos políticos les interesa más. que España, su afán de
mando y de poder.
Nuestra meta
Pero dejaré este escarceo
en el actual momento político y voy a seguir ciñéndome a mi tema.
¿Hoy, España es un país
viejo, cansado, condenado fatalmente a morir, o, por el contrario, es un país
joven, con energías suficientes para emprender obras y hechos universales? O
sea, España como unidad, como colectividad y, por lo tanto, su Estado, ¿tiene
misión universal que cumplir o sólo ha de regular las luchas internas, en
perpetua guerra civil?
Nosotros afirmamos lo
primero. Afirmamos que siempre los pueblos y las naciones pueden superarse en
lo interno, y desbordarse hacia fuera. Esto es una cuestión de voluntad y de
dirección.
Para llegar a conseguir y
realizar este pensamiento se requiere que el pueblo comprenda y sienta este
afán de superación.
Y por eso nosotros, al ir
al pueblo con nuestros anhelos, no nos dirigimos sólo a derechas o izquierdas.
Vamos a todos: desde los ingenuos sindicalistas, místicos y anarquistas, hasta
los tradicionalistas. Pues nuestro movimiento será un hecho y será triunfante
cuando consiga que la mejor parte de España, esté a la derecha o a la
izquierda, sienta con nosotros.
Los obreros, los
campesinos, sienten la cosa nacional, a pesar de todas las propagandas, a pesar
del marxismo y del sindicalismo. Estad seguros que sí, que sienten en su
entraña lo nacional; pero que hasta hoy no ha ido nadie a hablarles en su
lenguaje, en consonancia a su tragedia económica, en consonancia a su rebeldía,
natural y lógica, en la que hoy viven, luchando sin armas, contra el Estado y
la sociedad capitalista. El obrero revolucionario tiene para nosotros el interés
de ser un hombre que ya ha roto las cadenas del egoísmo y del conformismo, que
parte de la burguesía y clase alta, ya que éstas, conformándose con el Estado y
la sociedad actual posponen el interés general a sus egoísmos.
Vamos a los obreros, de
frente, sin adularlos ni engañarlos, hablándoles como a españoles: ni como a
dioses ni como a bestias; tendremos que luchar con ellos, pero siempre
lealmente, como hombres, pues es más fácil entendernos así que por otros
procedimientos.
La reconstrucción nacional
que Falange Española llevará a cabo, ¿es posible? ¿Tiene España elementos
suficientes para ello? Los tiene; tiene campos, tiene hombres y tiene primeras
materias. ¿Qué le hace falta para reconstruirse? Trabajar.
La riqueza no es el oro,
no; es el trabajo, la capacidad de producción.
Así se pueden acometer las
obras hidráulicas. Enormes sindicatos complejos, social y económicamente.
Carreteras y pueblos. Cines, piscinas, frigoríficos.
Ingenieros: si sentís
vuestra carrera, venid con nosotros; sentiréis la alegría de construir;
tendréis aire libre y horizontes.
Esta puede ser España,
unidos y trabajando: Vida militar. Ejército. Sindicatos de estudiantes y
obreros. Ejemplo de otras naciones. Aleluya.