Estilo
Camaradas, hoy os voy a
hablar con alegría, y lo voy a hacer así porque Falange Española va a esta
contienda según su manera de ser; a su estilo; sola, señora y altiva. Esta
lucha no tiene para nosotros la finalidad de obtener actas de diputados, sino
la de combatir, hacernos buenos soldados, endurecernos en la batalla. En suma,
para nosotros esta contienda electoral es un gran campo de maniobras donde
poder afinar y disciplinar nuestros instrumentos, donde poder formar los
cuadros de mando para conseguir nuestro fin, que es la conquista del poder.
Frente Nacional
Falange Española fué la
primera (y no es extraño que fuese la primera, puesto que cuando se posee la
verdad siempre se vislumbra el porvenir), en prever el aspecto que iba a tener
esta contienda electoral, y como consecuencia propugnó la formación de un
Frente Nacional, que tenía que ser como nosotros somos, constructivos y
creadores; tenía que ser un Frente Nacional que de haber vencido - como hubiera
vencido de haberse creado - se habría apoderado del Estado, gobernando sin
tener en cuenta el tiempo, sin contarlo, por semanas ni por meses, para
reconstruir España, instituyendo un nuevo Estado. Y tened la seguridad de que
este miedo físico que hoy está extendido por España, miedo físico y cobarde a
una revolución, no se volvería a sentir en España ni en plazo de generaciones,
puesto que la revolución marxista será innecesaria al precederla la revolución
nacional-sindicalista.
Sindicato de intereses
Pero no ha sido así. El
Frente Nacional no se ha creado, y, en cambio, se ha formado el frente popular.
A las veinticuatro horas de producirse la crisis, el señor Gil Robles hizo
declaraciones en las que dijo que él crearía el Frente Nacional después de recorrer
y enfervorizar a España; a las cuarenta y ocho horas, este Frente Nacional era
una unión de derechas; a los pocos días era un frente antirrevolucionario; hoy
ha terminado por ser únicamente y exclusivamente un sindicato de intereses.
Esto que os digo, es
verdad, y lo voy a analizar para convenceros. En todas las propagandas que se
están haciendo, en esa profusión enorme de carteles que hay, sobre todo en el
centro de Madrid, veréis que un partido político pide todo el poder para el
jefe, y da la casualidad, de que para tener todo el poder es necesario, según
el régimen actual, tener una mayoría suya en el Parlamento. Pues bien, ese
partido presenta 180 candidatos, y el número total de diputados del Parlamento
es de 480. ¿Cómo va a tener todo el poder ese jefe si no tiene esa mayoría
parlamentaria, y además ha demostrado en los momentos críticos de España que es
incapaz de saltar las vallas legales que se oponen a ese poder?
No se ha creado el Frente
Nacional, y no se ha hecho porque para ser un Frente Nacional tendría que
contar con consignas, propósitos y metas a perseguir, y hoy no tiene ninguna
razón ese bloque o sindicato de intereses.
El día que triunfe, cada
uno se irá por su lado. O sea, que el triunfo de ese bloque, lo más que puede
producir es un Parlamento parecido al disuelto y, por tanto, Gobiernos
estúpidos e insípidos.
Fijaos bien en que en este
sindicato de intereses hay gentes de todas clases. En él están los
representantes exclusivos de los intereses económicos; en él están desde el
viejo y bravo carlista navarro, hasta la burguesía atea y corrompida de los
bancarios; en él están centralistas y catalanistas; en él están ateos y
creyentes; y en él están hombres honrados y corrompidos. Pero, en cambio, ahí
no estáis vosotros, los de la escuadra formada por hombres de camisas azules;
ahí no estáis, y no estáis porque nosotros somos avanzados desde el punto
económico y social. A pesar de ser los principales y primeros defensores de
todos los valores morales y espirituales españoles, se ha pospuesto a nuestra
organización; se os ha pospuesto a vosotros con esa gente corrompida. atea y
depravada. (Vivas a Falange.)
Marxistas del dinero
Pero no importa. Ellos
tienen que pensar que el tener sólo en cuenta los intereses, es desde luego,
dar un sentido materialista a la Historia, es ser marxista. Además, el
marxismo, tenéis que tener en cuenta que para la clase pobre. para el obrero y
para el humilde, tiene una razón de ser. El marxismo matará en ellos todas las
cosas buenas de su alma, pero les abre un camino. Más criminal es el marxismo
de los ricos, que son los poseedores de la naturaleza y del capital. Ese
marxismo no tiene razón alguna de ser, y si ellos siguen siendo marxistas que
tengan la seguridad de que la actual sociedad, la que ellos representan,
morirá, pero bien muerta estará, y nosotros ayudaremos también a que esta
sociedad muera.
Gil Robles
El director, el jefe del
partido más numeroso de los que forman el bloque, tiene contraída una gran
responsabilidad con España. El señor Gil Robles, al advenimiento de la
República, fué el primero que valientemente se lanzó a los campos de España a
hacer un acto de resistencia ante la política seguida por la República en sus
primeros tiempos Este hombre, con un éxito indiscutible, ha creado una gran organización
política. Este hombre ha ido reuniendo multitudes y muchedumbres al pie de los
venerados santuarios españoles. En ellos les ha estado hablando de cosas a
realizar y de misiones a conseguir. Este hombre tiene en la juventud de su
partido, en la Juventud de Acción Popular, una organización que predica un
nuevo Estado. A este hombre, en fin, le ha dado España todos los medios y
elementos necesarios para el triunfo, y yo desde este sitio me atrevo a decir a
Gil Robles que si él no cumple con su misión, si no cumple lo que dijo en El
Escorial y en Covadonga, será el primer castrador de todas las esperanzas e
ilusiones de los españoles, y habrá contraído una responsabilidad ante España,
que no podrá pagar, si fracasa, ni con su muerte.
Revolución Nacional-Sindicalista
Como he dicho al principio,
nosotros enarbolamos las banderas del Frente Nacional, las banderas de la
Revolución Nacional-Sindicalista, y estas banderas no pensamos dejarlas cuando
terminen las elecciones. Iremos con ellas enhiestas ante España y procuraremos
que vengan con nosotros gentes de la izquierda y de la derecha que sientan el
alma nacional. Iremos a las elecciones con nuestras banderas, pero estamos
desde luego dispuestos a utilizar nuestras fuerzas para conquistar el Poder,
bien sea en las elecciones, en el Parlamento o en la calle, por medios legales
o ilegales, por medios revolucionarios...
Fijaos bien que la
Revolución Nacional-Sindicalista que nosotros estamos propugnando desde hace
algunos años es absolutamente necesaria. Hoy - la lucha electoral lo está
poniendo de manifiesto - hay en España tanta carne podrida que extirpar, que es
completamente inútil pensar que por los medios democráticos y liberales, España
va a poder ir de la atonía en que se encuentra. Los mismos liberales y
demócratas si quieren que España sea alguna vea liberal y democrática
necesitarán que nuestra Revolución Nacional-Sindicalista se haga y triunfe.
Nosotros estamos
convencidos de que para acometer en España cualquier problema de envergadura,
para poder gobernar, precisa que exista un Estado fuerte, que no tenga apremios
de tiempo de ningún género; es necesario que la desesperanza y el pesimismo que
dominan hoy en el espíritu de los españoles se convierta en optimismo y
ambición ¿Creéis que esto se puede conseguir envenenando cada dos años a la
gente con el señuelo de unas actas o de una posición de tipo político? Esto es
imposible. España necesita hacer de una manera despiadada, de una manera seca,
dura, la Revolución Nacional-Sindicalista, en la seguridad de que si no se
hace, la revolución marxista se hará y además os digo que será bien que se haga
porque nos la habremos merecido.
Madrid cabeza de Imperio
En este nuevo Estado, en
esta nueva España que pretendemos, Madrid tiene un papel fundamental que desempeñar.
Empiezo por decir que los que somos de provincias, al llegar a esta ciudad nos
encontramos como en nuestra casa Quiero, pues, a Madrid tanto, que se me puede
disculpar si digo que en el complejo total de España, Madrid no cumple con su
misión, como no la cumplen la mayor parte de las regiones españolas. Y no
cumple Madrid con su misión porque se ha quedado convertido en centro
burocrático de nuestro Estado y es necesario que se transforme y sea el centro
distribuidor de España.
Cuando en Barcelona,
Valencia o Bilbao se oye hablar mal de Madrid, hay que pensar que tienen razón
para hacerlo, puesto que en vez de ocuparse la mayor parte de los Centros del
Estado en cumplir la misión española, se conforman con cumplir la misión
rutinaria y burocrática que permite un modo de vivir a quienes la ejercen. Si
Madrid ha de ser la verdadera capital de España ha de tener muchos mayores
horizontes de los que hoy tiene. Solamente voy a hacer resaltar una obra de
Madrid. Se está haciendo la Ciudad Universitaria, la única obra pública digna
de una capital, de un reino o de un imperio. Ahora bien, no basta que la Ciudad
Universitaria tenga buenos edificios; hay que darle un espíritu, y ese espíritu
se lo tenéis que dar vosotros, estudiantes de la Falange Española. Además de
apoderaros de la conciencia de los que pueden ir allí, tenéis que infiltrar un
espíritu creador y optimista. El ingeniero tiene que estar convencido de que su
misión es construir, sembrar y producir, no meterse en los despachos del Estado
a realizar cosas de tipo burocrático. El abogado tiene que salir dispuesto á
defender las causas nobles y justas, Los médicos deben lograr que el Hospital
Clínico allí levantado sea el mejor de los de España y que otra vez se lean en
los tratados de ciencia, nombres españoles, que deben ser los vuestros, jóvenes
estudiantes, que si sois los primeros en la lucha, en el combate, también
debéis serlo en el producir y en el saber.
Marcha triunfal
Esta Revolución
Nacional-Sindicalista, como os he dicho, se hará, y se hará porque el tiempo es
nuestro aliado. Fijaos que en cada año que pasa desaparecen hombres viejos y
sin fe que hoy dirigen los destinos de la sociedad española, y, en cambio, cada
año viene una nueva generación de hombres jóvenes, que entran en nuestra vida
con nuestra manera de ser, con nuestro estilo.
Repito que la Revolución
Nacional-Sindicalista se hará, y dentro de uno, dos, tres, cuatro o cinco años,
puesto que no importa que vaya pasando el tiempo -el tiempo no perdona lo que
se hace sin su concurso - tened la seguridad de que la juventud española, los
hombres que han empezado a cumplir su misión, estarán con nosotros y la
generación que educamos en estos días será la que forme nuestros cuadros de
mando para la conquista del poder mediante la revolución.
Ahora bien, para que llegue
este día es necesario empezar a marchar y ello ha de ser inmediatamente. Se
realizará por etapas, cada día tendrá una meta a conseguir, pero, desde luego,
es fundamental que las escuadras formadas con los hombres de camisas azules
empiecen a marchar en Madrid al mismo tiempo que los miles de escuadras de
todas las regiones de España; y todos unidos, al compás de nuestro paso
cívico-militar, al son de nuestros himnos, lograremos - estad seguros de ello -
que España sea nuestra y que haya entonces en ella Patria, Pan y Justicia.