Preámbulo
SEÑORES:
Invitado por el Ilustre
Presidente de la Sociedad Española de Estudios Fotogramétricos, para tratar
desde esta tribuna y ante auditorio tan selecto y competente, asunto de tanta
actualidad e interés como el del estudio de la aplicación de la fotogrametría
aérea, única solución adecuada para el problema actual del Catastro español, no
puedo ocultar la profunda satisfacción que me produce encontrar facilitada mi
labor por las meritísimas conferencias que en este mismo lugar se han
desarrollado, y a cuyos autores quiero testimoniar desde aquí mi más profunda
admiración.
Creo firmemente un gran
acierto y una prueba más de la competencia y entusiasmo que anima al sabio
organizador de estos actos, la elección de los conferenciantes que me han
precedido en el uso de la palabra. Yo procuraré por todos los medios ponerme a
su altura y acudo confiado ante vosotros, no por lo que personalmente soy, sino
por lo que represento. Tengo la seguridad de que el concepto que forméis
después de habernos escuchado disertar sobre análogo tema tendrá la amplitud de
elementos de juicio apetecible para abarcar los aspectos todos del problema.
Los dos ilustres ingenieros y admirados amigos que como antes dije allanaron el
camino que hoy debo seguir ostentaban una representación profesional, aparte de
su propia y bien conocida personalidad.
Don Gabriel García Badell
presta sus servicios en la Sección del Catastro de Rústica del Ministerio de
Hacienda; don Paulino Martínez Cajen es el Jefe de la Sección Fotogramétrica
del Instituto Geográfico y Catastral y de la Brigada Fotogramétrica Catastral.
El que tiene el honor de hablaros es el Presidente del Consejo de
Administración de la Compañía Española de Trabajos Fotogramétricos. Aéreos.
¡Claramente comprenderéis
ahora la habilidad del organizador de estas conferencias!
Todas las entidades
interesadas en el asunto y conocidas han tenido aquí su representación. Al
Ministerio de Hacienda sucedió el Instituto Geográfico, a los dos la
colectividad que me honro en presidir, y todos hemos tenido un auditorio
compuesto de técnicos especializados y miembros de la Prensa, que presta a la
controversia el doble calor de vuestra Ciencia y de vuestro carácter, que
encarna una delegación tácita del país.
Por consiguiente es ante
España ante quien se debate este asunto que tanto importa a los españoles y a
la Nación...
Pero hoy día la habilidad
de que hablara antes es algo más, es verdadera clarividencia; pues el tema ha
pasado al primer plano de la actualidad, con las importantes resoluciones que
plantea el actual Gobierno en orden al aprovechamiento y disfrute de la tierra.
Nuestra historia
Considero muy importante
antes de entrar en materia haceros un poco de nuestra historia fotogramétrica,
por creer que constituye una buena parte de la total de España, principalmente
en cuanto a los trabajos prácticamente realizados en ella se refieren.
Destinado en el aeródromo
de Tetuán en el año 1922, época en que la actividad guerrera era escasa, y
mandando este aeródromo el comandante señor Pastor, se dió la orden de hacer el
levantamiento de varias zonas insumisas de terrenos muy quebrados y de las
cuales no se poseían datos topográficos de ningún género.
Fuí designado en unión del
capitán señor Aguirre para llevar a cabo dicho trabajo. Su realización nos
sirvió de base para iniciarnos en las posibilidades prácticas de la fotografía
aérea y sus aplicaciones en gran escala, y pensamos inmediatamente y a
consecuencia de los resultados obtenidos, en la conveniencia de aplicarlo a la
Península.
Después de efectuar los
levantamientos de Gomara, El Quevir y otros varios, en un viaje a mi patria
chica supe que la Diputación Foral y Provincial de Navarra deseaba empezar la
formación del catastro, que si es útil siempre para todo organismo con fines
fiscales era indispensable y urgente además a Navarra para poder disponer de
los datos actuales que requería el estudio y solución de los problemas que
planteaban los elementos agrarios de algunos de sus pueblos. Unos pedían
apremiantemente los repartos de los comunes y otros los de las grandes
corralizas de la ribera del Ebro, mal cultivadas por sus propietarios, en un
estado jurídico excepcional, y en su mayoría dedicadas a pastos de invierno.
Animado por ello y en unión
de mi compañero señor Aguirre nos trasladamos a París a estudiar los
procedimientos que seguían los franceses en la reconstrucción de las zonas
liberadas. Como consecuencia de nuestros trabajos y estudios presentamos una
Memoria a la Diputación de Navarra con su presupuesto correspondiente.
La resistencia de todo
organismo administrativo a poner en ejecución procedimientos nuevos, entonces
discutidísimos, así como nuestra juventud y falta de solvencia material, hizo
que, tras algunas dudas, no se decidieran a tomar en consideración la propuesta
y Navarra comenzó a confeccionar su Avance Catastral por los viejos procedimientos.
Al cabo de seis años de
trabajo, la obra marchaba con tal lentitud que a la Diputación se le presentó
el dilema de aumentar exageradamente el personal o tardar tantos años, que
además de restar eficacia al trabajo, originaría graves incidencias, ya que en
el reducido espacio de una provincia es más patente la injusticia que supone la
des. igualdad en el plazo de rectificación catastral.
Nuestros trabajos más importantes
CATASTRO DE NAVARRA. -No
fué esto ninguna sorpresa para nosotros que contábamos con este resultado y no
esperamos mano sobre mano. Por ello, cuando llegó el momento oportuno estábamos
ya organizados, habíamos realizado otros importantes trabajos y contábamos con
elementos para poder demostrar prácticamente la eficacia de nuestra
proposición, como se hizo en unas pruebas demostrativas que verificamos allá en
toda clase de terrenos y con el mayor éxito. Aun tuvimos que vencer la natural
desconfianza de quien iba a hacer contraer a la Diputación Foral de Navarra un
compromiso importante que se reflejó en el contrato, que al fin subscribimos,
modelo de previsión y cuyas principales características voy a indicar.
Quiero, sin embargo,
justificar la importancia que concedo a este trabajo y el tiempo que voy a
dedicarle dentro del desarrollo del tema.
El Catastro de Navarra se
organizó y así sigue actualmente, tomando como base el Avance Catastral que se
ejecutaba en el resto de España, sin más modificaciones que las precisas para
adaptarlo a su especial legislación administrativa. Es, por tanto, un ejemplo
que debe servir de enseñanza y sobre el que reclamo vuestra atención. El caso
del resto de la Península es exactamente igual, la lentitud del actual
procedimiento es algo reconocido por todas las autoridades en la materia; y la
solución única tampoco es un secreto para nadie que hoy proclaman cuantos han
opinado recientemente sobre este asunto.
El citado contrato
especifica que la primera zona a levantar será el Baztán, Valle del Norte de la
provincia, en plena zona pirenaica, constituido por terrenos de prado de gran
valor, de características análogas a las de nuestras provincias gallegas,
representación típica de terreno montañoso con pendientes enormes y diferencias
de cota hasta de 400 metros en el terreno abarcado por una sola fotografía y de
coloraciones casi totalmente verdes, tan justamente temidas por los que
entienden en asuntos fotográficos.
Asimismo se estatuye que
hasta que los técnicos de la Diputación hubieran hecho el control de este
trabajo, la Compañía no podría entregar las primeras 200.000 hectáreas
contratadas y que estudiado el resultado técnico del Baztán así como el
rendimiento económico que se obtenga al tener terminada en esta zona la total
labor catastral, se daría o no la orden de ejecución de la extensión restante.
Las características
técnicas son las siguientes
Escalas 1 : 5.000 y 1 :
2.000 dependiendo éstas de las dimensiones de las parcelas y elegidas por el
Servicio de Catastro Provincial después de observar las fotografías originales.
Los errores admitidos están
condicionados por las características del terreno y corresponden a las
fórmulas:
0,025 L 0,015 L 0,010 L :
según sea montañoso, ondulado o llano.
Un conocimiento, aunque
sólo sea somero, de la modalidad del terreno de la vertiente cantábrica de Navarra
basta para darse clara cuenta de las dificultades de todo género que hemos
tenido que vencer hasta llegar al resultado apetecido. Han sido de orden
fotográfico material, de orden técnico fotogramétrico y hasta de orden moral,
por las duras condiciones en que se vió obligado el personal terrestre a
trabajar en todo tiempo en un país de nieblas y temporales permanentes.
La resolución de unas y
otras nos ha obligado a efectuar grandes sacrificios de todo género, pero al
fin, después de conseguir material fotográfico especialmente adecuado al
terreno en cuestión y reduciendo a la mitad el rendimiento teórico del método
por la forma especial en que fué preciso hacer los vuelos para conseguir el
cumplimiento de las tolerancias topográficas impuestas, alcanzamos el triunfo
que representa el cumplimiento de aquellas cláusulas a que antes aludí, a pesar
de tratarse, sin duda, del terreno más difícil de España.
Para comprobar este trabajo
se llevó a cabo el levantamiento de un polígono cerrado por cada fotografía,
con tal escrupulosidad y precisión, que el coste del control fué superior al de
todo nuestro trabajo. Agradecemos su rigorismo que, por otra parte, encontramos
justificado, ya que era para ellos esencial comprobar la eficiencia del
sistema, y para nosotros, aparte de suponer la realización del resto del
contrato, fué el reconocimiento explícito y rotundo de nuestra solvencia
técnica en un caso que ofrecía las máximas dificultades en todos los aspectos.
Se ha trabajado después en
la zona media de la provincia, de relieve mucho menos pronunciado aunque de
consideración, en que la propiedad está también muy dividida. La práctica ha
sancionado no sólo las previsiones técnicas, sino también las económicas, ya
que el precio de coste ha sido mucho menor compensando así el de la región
antes aludida.
La mejor prueba del
resultado obtenido es el encargo en firme que se nos ha hecho sin discusión
alguna después de este primer trabajo del resto de la provincia y la siguiente
declaración que amablemente nos ha remitido el Jefe del Servicio Ingeniero
Agrónomo señor Gortari y de la que por su excesiva extensión entresaco
solamente los siguientes párrafos:
"La colaboración que
la Compañía Española de Trabajos Fotogramétricos Aéreos viene prestando a la
confección del Catastro Rústico de Navarra, la encuentro eficacísima por
satisfacer completamente las exigencias topográficas del trabajo catastral que
estamos ejecutando siempre que para su realización se cumplan rigurosamente las
condiciones técnicas que tenemos convenidas.
"La principal ventaja
que cabe atribuir al procedimiento, es la rapidez con que puede obtenerse la
representación muda del terreno, circunstancia que se manifiesta más
ostensiblemente cuando la accidentación y vegetación arbórea del mismo hacía
larguísimo su levantamiento topográfico por procedimientos terrestres. Esta
ventaja la hemos tocado de una manera visible en la labor que nos habéis
entregado relativa al Valle del Baztán, que gracias a vuestra ayuda quedará
catastrado en la tercera parte del tiempo del que nos hubiere costado hacerlo
dentro de nuestros sistemas de trabajo por los procedimientos ordinarios.
"Asegurando la
suficiente aproximación en la exactitud de las escalas, la representación
planimétrica del terreno queda ultimada de una manera tan perfecta, que
prácticamente no puede superarse con los levantamientos ordinarios, lo cual
facilita y mejora considerablemente el relleno croquizable de los polígonos
fiscales y su formación perimetral.
"La caracterización
jurídica de las parcelas se realiza con una gran facilidad.
"En resumen, y dentro
de mi modesto juicio, las ventajas superan con creces a los inconvenientes,
sobre todo teniendo en cuenta que el procedimiento en cuestión reduce el precio
de la labor catastral, por ser más bajo el atribuible a la unidad topográfica,
y porque indirectamente permite adelantar notablemente las fechas o períodos en
que pueden ponerse en vigor los catastros ultimados."
Por no disponer del
personal necesario para dar a sus trabajos el mismo rápido impulso de que es
capaz el sistema fotogramétrico, tardará aún seis años la provincia de que
tratamos en poseer su catastro, si bien nuestra labor aérea quedará terminada a
fin del- próximo verano.
Con la reducida plantilla
con que cuenta ultimará en dicho plazo toda la parte agronómicocatastral. Por
consiguiente y teniendo en cuenta que la del Servicio del Catastro de la
Diputación de Navarra es análoga a la que habría de desarrollar la Sección de
Rústica del Ministerio de Hacienda para el Avance Catastral por medio de la
fotogrametría aérea, podemos obtener consecuencias concretas e indiscutibles
tomando como base esta realidad. A ello nos referimos a su debido tiempo.
***
C. S. H. DEL EBRO. -
Expuestos a grandes rasgos nuestros trabajos en Navarra trataremos a la ligera
de los demás realizados empezando por los de la Cuenca del Ebro, que si no son
fundamentales para el asunto que hoy nos ocupa por ser en su mayoría de
distintas características, fueron los primeros realizados y supusieron para
nosotros el único aliento que tuvimos en nuestros comienzos. Aprovecho esta
ocasión para testimoniar desde aquí mi profundo agradecimiento al Director
Técnico de la Confederación Sindical Hidrográfica del Ebro, don Manuel Lorenzo
Pardo, indiscutible primera figura de la España contemporánea.
Los primeros trabajos que
hicimos para dicho organismo fueron parcelarios de las zonas regadas por el
Ebro formadas por parcelas muy pequeñas y de linderos muy definidos, en cuya
clase de terrenos la aplicación de la fotografía aérea es incuestionable.
Dicho trabajo fué poco
importante en extensión, resaltando entre lo levantado varios términos del
Canal Imperial y del embalse de Reinosa, obtenidos con miras a la expropiación.
Para ejecutarlo, y de acuerdo con la Confederación se pensó en que no siendo
necesaria una precisión extraordinaria, y contando con una gran exactitud en
las planimetrías en escala de 1 : 25.000 del Instituto Geográfico, podrían
éstas utilizarse para poner a escala 1 : 2.000 las fotografías. El razonamiento
que a ello condujo fué el siguiente: Supongamos que para dar escala a una
fotografía se toma en ella como base la distancia entre dos puntos
perfectamente identificables (cosa que desde luego ocurre en terrenos de
regadío) y que esta distancia sea por ejemplo de 800 metros; si el error
absoluto cometido al medir sobre el plano fuera de medio milímetro (12,5 m. en
el terreno) el relativo sería de 1,5 por 100 y no mucho mayor que éste debería
ser el que se obtuviera al comparar las ampliaciones fotográficas con el
terreno. El resultado real, sin embargo, fué notablemente inferior, en lo que
se refiere a la exactitud en la escala obtenida que le cabía esperar.
***
C. S. H. DEL SEGURA. - En
el año 1928 la Confederación Sindical Hidrográfica del Segura celebró un
concurso parcelario de 30.000 hectáreas correspondientes a las huertas de
Murcia, Lorca y Archena a escala 1 : 2.000 en que las ampliaciones tenían que
cumplir con la condición de que la diferencia entre las distancias medidas en
el campo y sobre las mismas debía ser inferior al 1 por 100.
El terreno a trabajar era,
por el contrario del del Baztán, el más apropiado a nuestro procedimiento toda
vez que se trataba de una zona llana, rica y por lo tanto parceladísima con
lindes muy marcados en su casi totalidad. Este terreno por la exuberancia de
sus cultivos, arbolados y caseríos es de mucho valor y su levantamiento por los
procedimientos llamados clásicos, muy lento, difícil y de enorme coste.
Antes de terminar la
entrega de las primeras 30.000 hectáreas contratadas, la Confederación Sindical
Hidrográfica del Segura nos encargó, en vista del magnífico rendimiento del
trabajo, el resto de la zona regada y regable de la Cuenca de dicho río con un
total de 250.000 hectáreas. Este trabajo lo terminamos actualmente a completa
satisfacción de los usuarios como lo demuestra el siguiente documento que tengo
el gusto de leer:
"Para el desarrollo de
los planes de esta Confederación, se precisaba un plano parcelario de las zonas
regadas actualmente por el río Segura y sus afluentes y de aquellas otras que
puedan regarse con las mismas, cuando por haberse efectuado las obras en curso
de ejecución y en proyecto, las disponibilidades hidráulicas sean mucho
mayores. La ejecución de un plano parcelario es costosa y requiere tiempo,
mucho más cuando la propiedad se halla tan dividida como en esta Huerta. Merced
al empleo de los fotoplanos suministrados por la C. E. T. F. A. se ha podido
resolver el problema con gran rapidez y sin que su coste sea muy elevado y
desde luego bastante inferior al que hubiese costado ejecutar un parcelario por
medio de un levantamiento regular. Hasta el momento actual tiene entregadas la
C. E. T. F. A. a esta Confederación 247.028,0135 hectáreas de fotoplanos en
escala 1 : 2.000 y con ello se han podido confeccionar los planos parcelarios
con una gran rapidez ya que por ser una reproducción fotográfica del terreno el
único trabajo es el de identificar las parcelas, lo que se hace en muy poco
espacio de tiempo y con suficiente exactitud. Habiendo quedado muy satisfechos
del trabajo presentado me es muy grato comunicárselo a usted."
Sobre este trabajo hemos de
hacer observar la particularidad de que a la Confederación no sólo no le
ocasionará su ejecución ningún sacrificio económico, sino que se resarce del
importe con la venta a los propietarios de las fotografías de sus fincas.
El control que hemos hecho
en dicho trabajo, igual que en los similares que luego enunciaré, es comparar
las ampliaciones contiguas unas con otras en las dimensiones de puntos comunes
formando un gráfico en el cual de una manera automática e indudable se ponen en
evidencia las equivocaciones habidas en el trabajo sean éstas de campo o de la
oficina.
Ruego fijen la atención en
lo dicho anteriormente pues hemos de referirnos a ello al hacer la comparación
de los dos procedimientos, el clásico y el fotogramétrico.
***
C. S. H. DEL DUERO. - Para
la Confederación Sindical Hidrográfica del Duero hemos obtenido tres zonas
contratadas en épocas distintas en las márgenes de los ríos Carrión, Tormes y
Pisuerga con características análogas al trabajo del río Segura, de una
extensión aproximada de 60.000 hectáreas. Doy lectura a la opinión del ilustre
Director Técnico de dicha Confederación, señor Fungairiño:
LOS TRABAJOS DE LA COMPAÑÍA
ESPAÑOLA DE TRABAJOS FOTOGRAMETRICOS AÉREOS EN LA CONFEDERACION DEL DUERO
"Al constituirse la
Confederación del Duero se advirtió desde luego la falta de dos importantes
elementos de trabajo para el desarrollo de sus planes y proyectos. Una, la
escasez de hojas del Mapa Nacional de las que sólo existían en la Cuenca un
once por ciento de su superficie; otra, la del plano parcelario de sus zonas de
regadío.
Si los primeros no eran
necesarios para los primeros avances de estudios, sobre todo en lo que afecta a
planes generales, los segundos nos eran necesarios para la modulación
correspondiente y para cuanto respecta a la estimación de auxilios y
cooperaciones de usuarios presentes y futuros.
No podía, por la urgencia
del problema y por el agobio de trabajo que pesaba sobre las entidades o
sociedades que podían realizar estos levantamientos, contratar con una sola de
ellas su ejecución y se celebraron convenios diversos con el Instituto
Geográfico, con el Depósito del Ejército y con la Compañía Española de Trabajos
Fotogramétricos Aéreos.
Se solicitó de esta última
la realización de trabajos planimétricos diversos y en el momento actual han
proporcionado a esta Confederación las fotografías en escala 1 : 2.000 de toda
la zona regable por el río Carrión en los partidos judiciales de Carrión y
Saldaña en una extensión de 14.000 hectáreas; la de la zona dominada por el
Canal de Castilla entre Alar del Rey y Herrera, primero, y del Pisuerga después
desde Herrera hasta su terminación o sea comprendida entre dichas obras y el
del Canal del Pisuerga en extensión de 18.000 hectáreas y han hecho ya el
primer trabajo de fotografía de otra zona de 13.000 hectáreas en la Cuenca del
Alto Tormes del que ahora se ocupa en hacer las ampliaciones necesarias a
escala 1 : 2.000.
La finalidad principal o
sea la de obtener el parcelario de las zonas de regadío, se ha conseguido con
ventajas de rapidez y exactitud que no pueden obtenerse por los procedimientos
ordinarios. No es preciso demostrar la evidencia de la primera. La segunda es
también evidente puesto que el único error que puede achacarse a este
procedimiento es la inexactitud en la escala por las consiguientes
deformaciones en la obtención de las fotografías.
Ahora bien, aunque este
segundo error no se pudiese evitar siempre sería menor que el que se obtiene en
los procedimientos ordinarios al sustituir las líneas curvas por polígonos
inscritos.
En veinticuatro
comprobaciones hechas en el primer trabajo a que nos hemos referido en la
Cuenca del Río Carrión, ha habido siete sin error alguno, cuatro en que ha sido
menos de medio por ciento, ocho en que no ha excedido de 1 por 100, cuatro
entre 1 y 2 por 100 y sólo uno ha llegado a 2,09 por 100.
Pero no se ha obtenido con
las fotografías a escala definida el solo objeto de obtener el parcelario de
regadío; su detalle y claridad nos presta importantísimo auxilio y economía. de
trabajo en los proyectos de redes de distribución, que es uno de los
principales trabajos que ahora tiene que desarrollar la Confederación para la
completa utilización de sus obras de riego. Aunque no se dibujan las curvas de
nivel, se aprecian los desniveles del terreno, altozanos, laderas y se marcan
los cursos de aguas, los desagües naturales (partes bajas del terreno), las
vías de comunicación que han de cortarse en las acequias, etc., de modo que por
una parte está conseguida la planimetría de nuestros trabajos y por otra la
nivelación tiene ya un sinnúmero de puntos determinados de modo que antes de
salir al campo se posee una guía utilísima para ahorro de mucho trabajo de
nivelación.
Y, por último, sin llegar a
las fotografías ampliadas a la escala fijadas en cada caso, las primeras
fotografías hechas a escala (en nuestro caso de 1 a 6.000 aproximadamente),
mostrando la diversidad de cultivos y de terrenos, nos han servido mucho para
estudios generales en las respectivas cuencas.
Consignamos, pues, nuestra
opinión de que este procedimiento de levantamiento de planos es convenientísimo
por unir a una exactitud muy suficiente gran rapidez y economía."
***
C. S. H. DEL GUADALQUIVIR.
- Otra muestra de plano parcelario es el que hemos realizado para la
Confederación Sindical Hidrográfica del Guadalquivir a escala 1 : 5.000 sobre
una extensión aproximada de 150.000 hectáreas.
La parte levantada
comprende el bajo Guadalquivir y las vegas de Baza, Guadix, y Granada.
Este trabajo tiene la
particularidad de su escala pequeña y de su precisión.
Las tolerancias admitidas
son de 0.,6 por 100 de la longitud entre dos puntos cualesquiera.
El trabajo se entrega en
diapositivas de cristal para evitar las deformaciones de los papeles.
Cada fotografía se
restituye sobre un polígono topográfico cerrado levantado por procedimiento
taquimétrico. El desarrollo se hace por personal competente y el error de
cierre ha de ser menor que la tolerancia que a nosotros se nos admite.
Estas placas son
restituidas por el transformador de precisión Zeiss y este instrumento con la
automaticidad de los aparatos mecánicos marca inexorablemente las
equivocaciones, no los errores hechos por el hombre.
Leo a continuación el informe
dado por el Director Técnico de la Confederación Sindical Hidrográfica del
Guadalquivir, señor de la Hoz
"Tengo el gusto de
manifestarle que los trabajos realizados por la Sociedad C. E. T. F. A. para
esta Confederación Hidrográfica en las zonas llanas de Sevilla, Granada, Guadix
y Baza están por completo a mi satisfacción, creyendo que en terrenos cuyas
características sean análogas al de dichas zonas, el método empleado por usted
resulta más rápido y económico que los métodos topográficos ordinarios, sin
desmerecer su precisión."
Pruebas oficiales realizadas
Voy a exponer ahora
someramente la parte experimental de nuestra labor, refiriéndome únicamente a
la parte de aquella que se relaciona con el tema de esta Conferencia y se
entralaza por consiguiente con los organismos oficiales del Estado.
Al formarse la sociedad en
el año 1927 era natural que entre sus proyectos figurase como el más importante
contribuir a la confección del Catastro Español y fiel a ello comenzó a
orientarse en tal sentido.
Al finalizar el año 1928
encontrándonos ya con fuerzas suficientes para afrontar de lleno el problema,
dimos nuestros primeros pasos ateniéndonos a la Legislación vigente del
Decreto-Ley del 3 de abril de 1925. Nos dirigimos, pues, al Instituto
Geográfico y Catastral y previamente para nuestro estudio y por nuestra cuenta,
efectuamos el levantamiento del término municipal de Azuqueca ya ultimado por
dicho Instituto y que nos sirvió de comparación.
Terminado el mismo y visto
el buen resultado obtenido, fuimos honrados por la visita de varios de los más
caracterizados Ingenieros del Instituto Geográfico a quienes mostramos lo hecho
aprovechando esta circunstancia para sugerirles la idea de adoptar nuestro
sistema en la realización de los trabajos catastrales.
Del estudio comparativo de
ambos resultados se dedujo la coincidencia de la inmensa mayoría de las líneas,
linderos y puntos principales; pero se comprueba que en el aéreo la
representación de estas líneas, cuando siguen un trazado caprichoso es más
ajustada a la realidad y principalmente se observa que en este trabajo, como en
todos los ejecutados por el hombre, aunque lo hayan sido con la capacidad
técnica y honradez profesional a que nos tiene acostumbrados el Instituto
Geográfico, hay siempre equivocaciones, que disminuyen en tanto cuanto se
reduce su intervención directa.
Pero nuestros esfuerzos se
estrellaron contra la resistencia pasiva que a toda innovación pone la inercia
de los organismos burocráticos. Aparte de ello el Instituto se encontraba aún
casi en período de organización para el cumplimiento de los altos fines que le
fueron señalados al modificar su estructura anterior por el Decreto dictatorial
del año 25.
Por todo ello, aunque
siempre escuchamos buenas palabras y nunca por los que examinaron nuestras
pruebas y trabajos pudo negársenos la gran realidad que representaban nuestros
métodos, pasó el tiempo sin llegar por entonces a nada definitivo. Nos
dirigimos después al Ministerio de Hacienda, para quien el conocimiento exacto
de la distribución de la riqueza Nacional es lo primordial, constituyendo la
representación gráfica del terreno un medio solamente para llegar al
cumplimiento de tal propósito, no el fin único de su organización como ocurre a
la del Instituto Geográfico.
Nuestros deseos y pretensiones
fueron acogidos desde el primer momento con el mayor interés, tanto por el
entonces Director General de Propiedades Excmo. Sr. José de Lara, como por los
Ingenieros que actualmente asumen la dirección técnica del Servicio del
Catastro de Rústica, y tras numerosos cambios de impresiones tomó estado
oficial el asunto, y por R. O. comunicada del 27 de junio de 1929 se nos
encargó por la Dirección de Propiedades la ejecución gratuita de los siguientes
trabajos:
Término de Segovia a escala
1 : 2.000.
Término de Salobral a
escala 1 : 5.000.
Término de San Lorenzo de
El Escorial a escala 1 20.000.
Se trataba en éste de
delimitar solamente las masas de cultivo. En agosto del mismo año entregamos
los siguientes documentos
1.° TÉRMINO DE SEGOVIA. -
Fotografías originales, mosaico ordenador de fotografías, mosaico ordenador de
polígonos y ampliaciones a escala 1 : 2.000. A ambos mosaicos se adaptó la
planimetría del Instituto con objeto de que los polígonos fotográficos
estuvieran de acuerdo con los polígonos catastrales señalados sobre la
planimetría siguiendo las líneas naturales que se marcan en la misma.
2.° TÉRMINO DE SALOBRAL. -
Análogo al anterior salvo su diferente escala.
3.ª El Fotoplano escala
aproximado de 1 : 20.000 del TERMINO DE EL ESCORIAL.
Sobre nuestro trabajo se
hizo posteriormente por el personal afecto al Servicio de Avance Catastral de
la Riqueza Rústica la labor complementaria de identificación, clasificación,
etc.
Acerca de la realización y
resultados se emitió a la superioridad un detallado informe que obra
actualmente en poder de la Junta Superior de Catastro y que por no haber
llegado aún a su destino definitivo no nos ha sido dado a conocer. Sabemos, sin
embargo, por las impresiones del personal técnico que directamente intervino en
los trabajos que el resultado ha sido francamente muy favorable.
El día 12 de noviembre de
1929 elevamos al Excmo. señor Ministro de Hacienda una instancia acompañada de
una Memoria en que se solicitaba la adjudicación de una provincia como trabajo
de prueba y en la que mostrábamos las ventajas de todo orden que supondría para
el Estado la adopción de este procedimiento y que son las siguientes:
1.° Tener hecho el Avance
Catastral en diez años.
2.° Un aumento de
recaudación durante cincuenta años de un mínimo de 40 millones de pesetas
anuales.
3.° El reparto equitativo
de contribuciones, toda vez que se pasaría del régimen de cupo al de cuota en
toda España.
Las negociaciones han
seguido con la lentitud característica de toda gestión con el Estado, mayor aún
en momentos de inestabilidad política como los que ha pasado nuestra Patria.
Deber de justicia es
significar el interés que posteriormente ha tenido el Instituto Geográfico por
la aplicación de la fotogrametría aérea, interés que ha tenido realidad en la
Gaceta del 29 de octubre de 1930 que dispone que por el Instituto Geográfico se
haga un ensayo práctico en unión con la Sociedad que represento. La parte
dispositiva establece que los Ingenieros Jefes del Servicio de Catastro
Parcelario y de fotogrametría del Instituto Geográfico y los representantes de
la Compañía Española de Trabajos Fotogramétricos Aéreos efectuarán un estudio
técnico y económico del ensayo y sobre todo de su resultado y con el juicio que
éstos les merezcan elevarán un detallado informe a la Dirección General del
Instituto Geográfico y Catastral para la superior resolución que proceda.
Estando las pruebas y el
informe por tanto sin terminar no nos hemos de referir a él, limitándonos
solamente a deducir de los trabajos ya realizados algunas consecuencias
terminantes y comprobadas por el personal técnico afecto a estos trabajos.
Tal fué nuestra labor
fotogramétrica y tal es, como os dije al comenzar, la ejecutoria que me induce
a presentarme ante vosotros.
Regiones vastísimas de
nuestra Patria han sido aradas, permitidme el símil en atención a lo gráfico
del mismo, por los objetivos de nuestras cámaras que escrutaban el terreno
registrando hasta el más mínimo detalle a una velocidad de dos kilómetros por
minuto.
Pero no nos hemos limitado
a realizar los trabajos que se nos encomendaban; movidos por el deseo de
aprender, y a medida que nuestras posibilidades económicas lo permitían, hemos
dedicado a experiencias, viajes de estudio, cursos y realizaciones puramente
científicas muchas horas, muchos esfuerzos y no pequeña parte de nuestros
ingresos. Todo esto unido a los excelentes resultados obtenidos justifica,
mejor dicho, impone el deber de romper una lanza siempre que se presente
ocasión, y ésta no puede ser más oportuna, en pro de la fotogrametría aérea.
Pero aun hay más, a base de
estos esfuerzos y de no desmayar en la enervante lucha hemos conseguido
poniéndolo todo por nuestra parte, crear un estado de opinión que siga
interesando las cuestiones relacionadas con el tema que nos ocupa.
Pues bien, cuando se ha
substituído al Estado en el cumplimiento de una misión que le incumbe, de tal
importancia como la experimental; cuando en vez de reclamar auxilios técnicos y
económicos para el desarrollo de una ciencia y de una industria como la que represento,
hemos dado generosamente a manos llenas a ese Estado, con espíritu amplio de
apostolado nuestros esfuerzos, estudios, organización y capital, podemos con
legítimo orgullo hablar de nuestra obra, que ya es de todos, y considerar a la
Compañía Española de Trabajos Fotogramétricos Aéreos como la depositaria de los
frutos experimentales que cosechó en su actuación altruista; pues a pesar del
gran interés que, según nos demostró don Paulino Martínez Cajen en su última
conferencia, han tenido tantos miembros de organismos oficiales por la ciencia
fotogramétrica aérea, todavía el espacio está virgen del vuelo de un avión en
misión fotogramétrica oficial y únicamente a nuestro particular esfuerzo se
deben las conclusiones y conocimientos alcanzados en España.
«Catastro
Rápido Nacional» de España
En la reciente conferencia
del señor Martínez Cajen a la que tantas veces hemos aludido y aludiremos
después, decía lo siguiente
"Por su parte, cuantos
en época ya más reciente, han dedicado sus actividades al estudio de la
fotogrametría, especialmente de la aérea, algunos de los cuales me honra con su
presencia, han afirmado con verdadera insistencia en notables escritos y
conferencias la gran utilidad que de esos procedimientos podría sacarse en los
levantamientos catastrales. Pero las afirmaciones de los antiguos técnicos del
Catastro, preñadas de esperanzas para lo futuro, no ofrecían realidades en el
momento que las formularon; y los modernos fotográmetras han enfocado sus
estudios desde el punto de vista técnico general para convencerse y demostrar
que la fotogrametría aérea puede proporcionar planos de exactitud suficiente a
las necesidades del Catastro, llegando en consecuencia a conclusiones de
carácter general más bien que a afirmaciones concretas perfectamente aplicables
al caso de España, para formular las cuales, es necesario un minucioso análisis
del problema que en nuestro país ha de resolverse, y de las posibilidades que a
tal objeto tiene, en el momento presente, la fotogrametría aérea."
Ciertamente, no hace mucho
tiempo era exacta la afirmación categórica que os traslado; pero hoy, que hay
en nuestra nación 2.492.184 hectáreas de terreno levantado fotográficamente y
de ello unas 700.000 de planos parcelarios de terrenos diversos y a escalas
distintas hechos por nuestra Sociedad, y de cuyos resultados dan idea los
informes que anteriormente he leído, bien puede darse por terminado el período
experimental y atenerse a las realidades existentes.
Por nuestra parte habéis
visto ya de modo bien patente, que hemos puesto espontáneamente a disposición
de los centros oficiales que en estos asuntos entienden, cuantos medios estaban
a nuestro alcance, que por otra parte eran más que sobrados, para hacer todas
las pruebas que estimaran necesarias y conducentes a la obtención de resultados
prácticos y la forma en que nuestros ofrecimientos han sido utilizados.
Consecuencia de esta
práctica hemos llegado a formular y concretar nuestros conocimientos con vistas
al problema catastral en la redacción del proyecto de un "Catastro Rápido
Nacional" que tenemos ultimado. En lo que sigue he de referirme a él y
daré a conocer algunas de sus características.
Aspectos fundamentales del Catastro Aéreo
El señor Martínez Cajen ha
tratado tan magistralmente de los Catastros fiscales y jurídicos, del
confusionismo que existe entre ellos y de su evolución en España, que a su
conferencia tengo que remitirme, pues no en balde está hecha por una de las
personas que más se han preocupado de estas cuestiones en nuestra Patria.
Completamente conforme con
lo expuesto por él en su primera parte y teniendo en cuenta el imperativo de la
realidad en el año 1931, analizaré a mi vez la ley de 1925 y sus resultados,
comparándolos con los que se obtendrían con la realización del sistema de
catastro que se propone. Lo primero que es interesante hacer constar, es que el
plano parcelario ejecutado por el Instituto Geográfico no es jurídico. Sólo da
existencia física a la parcela con una representación suficientemente exacta, y
la liga al polígono catastral, éste al término municipal y al Mapa Nacional,
especificando asimismo el nombre del propietario del hecho. Siendo así, la
comparación de un sistema nuevo con el actual - si el nuevo conserva los mismos
fines o sea la representación gráfica de la parcela con la aproximación que se
decida, nombre del propietario y relación con las planimetrías de los términos
municipales - habrá de limitarse a las garantías técnicas, rendimientos y
ventajas económicas de todas clases, entre ambos.
***
GARANTÍAS TÉCNICAS. -Nos ocuparemos
en primer lugar de la exactitud hasta llegar a presentar la que se alcanza con
el sistema que proponemos; y para esto empezaré por recordar que desde este
punto de vista, bien sea fiscal o jurídico, la precisión deberá ser mayor o
menor según sea el valor y clase del terreno.
Las fotografías aéreas
verticales, restituidas y puestas a escala, proporcionan planos parcelarios,
rápidos y económicos en que la precisión varía con las diferencias de cota
encontradas en una misma fotografía; es decir, se obtienen planos precisos en
los terrenos llanos y ondulados y de menor exactitud en los montañosos, y aquí
tenemos la primera coincidencia de la realidad con nuestro procedimiento: en
los terrenos en general de mayor valor (los llanos y ondulados) ofrecemos un
trabajo exacto, con una precisión igual a la que fija el Instituto Geográfico
en sus cuadros de tolerancias, y sólo en terrenos montañosos no se podrá llegar
a cumplirlo en condiciones de bajo precio, lo que en general no es tampoco
interesante por su escaso valor unitario.
Desde el punto de vista
fiscal, el error que se comete es admisible como lo demuestra prácticamente el
citado caso de la montaña de Navarra, de terreno en gran parte de mucho valor
y, sobre todo, porque como claramente hacía observar el señor Badell, al
determinar el líquido imponible han de barajarse forzosamente conceptos y
módulos que tienen una tolerancia muchísimo mayor que los errores superficiales
de las parcelas.
En experiencias muy
minuciosas y en gran número llevadas a cabo sobre varias series de 100 parcelas
en terreno muy montañoso se ve que el 50 por 100 de las parcelas tiene
un error superficial menor que 1,25 por 100,
que el 74 por 100 lo tiene
menor de un 2 por 100
que el 90 por 100 lo tiene
menor de un 3 por 100
que el 98 por 100 lo tiene
menor de un 4 por 100
Error más pequeño en
general al que se comete por los planímetros corrientes y muy inferior desde
luego al de apreciación de las valoraciones.
Pero además, en la
comparación de las garantías técnicas, tengo que hacer resaltar la superioridad
manifiesta de nuestro sistema, sobre el procedimiento topográfico clásico.
Una fotografía aérea es una
proyección cónica perfecta, teniendo en cuenta que las nuevas cámaras métricas
están construidas con una precisión grande, y por tanto que los puntos
proyectados en la placa son puntos relacionados unos con otros por leyes
conocidas. Si una placa es restituida y puesta a escala, apoyándola en tres o
cuatro puntos obtenidos con sumo cuidado, resulta una representación del terreno
con unas deformaciones debidas únicamente a las diferencias de cotas y al foco
de la máquina, por lo tanto en una placa no puede haber ninguna equivocación;
todos sus puntos tienen la misma garantía. Esto es fundamental, en documentos
de los cuales o bien se va a deducir una acción fiscal contributiva, o van a
ser elementos primarios para fijar la propiedad de las parcelas.
En cambio, en un plano
obtenido por tierra sus puntos no son de la misma garantía, hay también, lo
mismo que en la sociedad, castas. Existen los vértices de las distintas
triangulaciones, puntos privilegiados y de una gran garantía (también
utilizados en nuestra propuesta) y existen otros en que ya la garantía es menor
y en los que puede haber, y la realidad confirma que hay, equivocaciones.
De todo lo dicho puede
sacarse la conclusión de que, como norma general, los errores máximos que
pueden admitirse en el catastro rápido que proponernos son los siguientes:
En los terrenos llanos y
ondulados la tabla del Instituto Geográfico, y en terrenos muy movidos, un
error máximo superficial del 4,6 por 100 en la parcela. La exactitud es más que
suficiente para un catastro fiscal con estas tolerancias, y esto unido a las
ventajas económicas y de tiempo que veremos, coloca al procedimiento por que
abogamos en un plano muy superior a los hasta ahora seguidos.
Si en un pliego de
condiciones se especifican los errores admitidos y una Compañía privada
solvente se compromete a aceptarlos, es porque tiene la seguridad absoluta de
cumplir las condiciones impuestas, ya que de no hacerlo la falta cometida es
tan evidente que no admite discusión, y debe rehacerse el trabajo.
Desde este punto de vista,
no cabe duda de que nada tiene que temer el Estado.
Si lo consideramos en
cuanto a su relación con el Registro de la Propiedad, creo que la aplicación de
la fotogrametría aérea al Catastro puede tener una importancia trascendental en
el futuro desenvolvimiento de la propiedad.
Un registro hecho a base de
fotografías a escala tendría la enorme ventaja de que siempre se podría
determinar la superficie exacta de una finca cualquiera en el momento en que se
inscribió.
Digo exacta; pues la
fotogrametría aérea tiene elementos para llegar técnicamente a esa exactitud y
además una fotografía es un documento con tanta vida, con tanto detalle,
relaciona unos puntos con otros con tal densidad, que cualquier modificación
física que haya sufrido la parcela en caso de litigio, una nueva fotografía lo
declararía de una manera rotunda.
Por lo tanto la fotografía
aérea, proporciona una representación suficientemente exacta para los fines
fiscales y da los elementos necesarios para delimitar y reconstruir los
linderos y detalles de las parcelas en su situación primitiva, o mejor dicho,
en el momento en que se inscribieron o registraron, es decir, cuando se obtuvo
la fotografía, en un caso litigioso que pudiera ocurrir en el transcurso del
tiempo.
Si se uniera la Oficina
catastral al Registro de la Propiedad, como debe ser nuestro ideal, y este
Registro hace sus archivos a base de fotografías, podría el Estado tener una
fuente de ingresos con que resarcirse de parte del coste del Catastro con la
venta de las fotografías a los propietarios.
No creo sea este lugar
adecuado para exponer una teoría, ni presentar una organización nueva de los
Registros de la Propiedad tomando como base las fotografías aéreas; pero desde
aquí y en nombre de la Sociedad que represento, nos ofrecemos al Gobierno de
nuestra Patria poniéndonos de nuevo a disposición de los organismos oficiales
para colaborar en los estudios que respecto a este interesante asunto pudieran
emprenderse.
***
RECONOCIMIENTO DEL TERRENO
EN LAS FOTOGRAFÍAS. - Paso ahora a referirme a la desconfianza que apunta el
señor Martínez Cajen respecto a la visibilidad y reconocimiento de los linderos
en las fotografías aéreas.
Como es notorio para
cuantos de planos se ocupan, en España se ha trabajado y se trabaja actualmente
sobre fotografías aéreas en todas clases de terrenos. Desde las maravillosas
huertas de Murcia y Granada, pasando por las dehesas y olivares andaluces y las
tierras calmas de Castilla, hasta llegar a los prados, bosques y peñascales de
la alta montaña Pirenaica, ninguna de las variadísimas y características
calidades de nuestras tierras ha escapado a la aplicación del sistema fotogramétrico.
No hay, pues, razón que
justifique la investigación en estadísticas extranjeras de datos sobre terrenos
para nosotros desconocidos, y cuya elaboración y fines se nos escapan
igualmente, cuando la información directa sería tan sencilla y desde luego la
única de segura aplicación a nuestro caso.
La sola sospecha de que el
número de tales linderos pudiera en algún caso llegar al 75 por 100, como
insinuaba el conferenciante tantas veces aludido, nos llenó de asombro. Como
hasta entonces no habíamos recibido indicación alguna respecto a ello por parte
de los usuarios de nuestros trabajos, pedimos inmediatamente a los mismos sus
informes concretos sobre el particular y se nos respondió unánimemente que el
reconocimiento, no solamente de los lindes sino aun de muchos detalles de
interés que no se acostumbra a situar en los planos, era perfecto. A pesar de
ello insistimos en nuestra petición rogando que nos concretaran números sobre
los linderos imposibles de identificar, y unánimemente también se nos volvió a
responder, que el caso se presentaba con carácter tan extraordinariamente
eventual, que no podía reducirse a cifras de orden estadístico. Nos hacían
saber además que, aun en estas raras ocasiones, la identificación de otros
detalles a los cuales podían referirse los linderos en cuestión hacía
innecesarios casi siempre la intervención de aparatos topográficos.
Citaremos ahora los
resultados obtenidos a este respecto en el Prat de Llobregat y Fontrubí
haciendo constar por anticipado que los linderos no visibles y que se han
determinado por tierra han sido señalados en el primero de los términos
municipales, únicamente por el Instituto Geográfico.
En el término municipal del
Prat de Llobregat existen 540 parcelas con un total de 856 subparcelas.
El número aproximado de
linderos de que consta el término es de 1.800 y los que no han podido ser
identificados de una manera clara, nítida y definitiva, según el Ingeniero del
Instituto, son 47, lo que hace una proporción del 2,6 por 100 que es muy
diferente de la del 45 por 100 que da Louiss Heg, como un mínimo.
El resultado obtenido en la
prueba de Fontrubí extractado y deducido del acta que hemos suscrito con el
Instituto es como sigue:
Se han identificado sin
ninguna dificultad 237 fincas con 711 linderos aproximadamente y han quedado
sin identificar 5 linderos solamente, lo que supone un 0,7 por 100 en total de
lindes no identificables.
***
RENDIMIENTO. -Siguiendo
nuestro orden, el procedimiento fotográfico aéreo tiene sobre el clásico la
enorme ventaja de su rapidez, siendo tales las posibilidades a este respecto
que en el proyecto que tenemos estudiado para la formación del Catastro Rápido
Nacional la solución y organización que se propone es para ultimar la parte de
España que actualmente tributa todavía por amillaramiento en un plazo de cinco
años.
Es claro que como donde
está lo más está lo menos, aunque el plazo fijado es el que hemos estimado
mínimo posible por varios conceptos, fácil sería adaptar nuestro estudio a otro
de ocho, diez o más años que por circunstancias cualesquiera se considerara más
conveniente.
En este proyecto el trabajo
se divide en dos partes totalmente distintas. La primera llega hasta la
obtención del plano mudo del terreno (fotografías a la escala exacta que
convenga según los casos) con todos los elementos de ordenación necesarios para
su fácil, cómodo y eficiente manejo. La segunda verifica sobre aquél el
señalamiento de linderos, identificación de parcelas y subparcelas con relación
de propietarios, y las operaciones evaluatorias necesarias hasta ultimar
totalmente la labor catastral.
Los deslindes, relaciones
de propietarios y trabajos evaluatorios tienen sin duda alguna que ser llevados
a cabo por el personal que actualmente efectúa análogo trabajo en el Servicio
de Avance Catastral del Ministerio de Hacienda.
Sobre los dos primeros
puntos citaré los resultados obtenidos en el Prat de Llobregat y Fontrubí y
recordaré lo dicho al tratar del trabajo realizado en Navarra.
En el Prat de Llobregat se
demostró, igualmente que en las pruebas hechas para el Servicio Oficial de
Avance Ca. tastral, que desde el Ayuntamiento se pueden reconocer la casi
totalidad de las parcelas. Gran número de propietarios firmaron una relación en
que así lo declara.
El Instituto Geográfico
manifiesta además el rendimiento del trabajo en los certificados dados por él.
Los ayudantes Peritos agrícolas afectos al Servicio de Avance Catastral del
Ministerio de Hacienda, basados en las mencionadas pruebas que para él se
hicieron, proponen como módulo de trabajo por ayudante y año 12.000 hectáreas
(suponiendo un grado de parcelación medio) para el conjunto de trabajos de
campo correspondientes a todas las operaciones de señalamiento de linderos,
identificación y evaluatorias.
De aquí resulta que serían
necesario para los 22.350.550 hectáreas menos de 400 ayudantes. Este dato ha
tenido gran influencia en la fijación del plazo mínimo.
***
VENTAJAS ECONÓMICAS. -
Pasaré finalmente a exponer las ventajas económicas y sociales que el Estado
obtiene por la solución que proponemos.
Las ventajas económicas son
de dos clases, una por el precio de coste en sí, y otra por el adelanto en la
tributación por cuota de la superficie sometida actualmente en el régimen de
cupo.
Veamos cuál es el precio a
que en realidad le resulta al Estado Español la hectárea de terreno en el plano
parcelario ejecutado según el Decreto Ley de 1925.
En el mes de marzo dé 1931
el Instituto había entregado a Hacienda 503.000 hectáreas terminadas para que
Hacienda hiciera sobre ellas el trabajo que tiene encomendado.
El Instituto tiene su
organización catastral montada desde 1926 y el Estado invierte en ella
4.000.000 de pesetas aproximadamente al año, de modo que hasta 1931 el coste
del trabajo realizado se eleva a unos 20.000.000 de pesetas.
Suponiendo que los trabajos
hoy hechos y en ejecución equivalgan a los ya entregados, resulta que la
hectárea de plano parcelario le cuesta al Estado aproximadamente 20 pesetas. A
esta cantidad hay que sumarle lo que corresponde al trabajo que sobre ello ha
de verificar el Servicio de Hacienda, es decir que el precio de coste total
viene a ser de 22 pesetas la hectárea aproximadamente. Debería además tenerse
en cuenta el gasto de peones y caballerías que corre a cargo de los
Ayuntamientos y que no incluimos. En la solución que proponemos, esta cifra
queda reducida a sólo unas 5 pesetas por hectárea, estando incluidos todos los
trabajos de Hacienda y por tanto éste es el coste de la hectárea de Catastro
totalmente ultimado.
La diferencia entre uno y
otro procedimiento es así de 17 pesetas por hectárea y la economía total en los
22.250.550 hectáreas que falta todavía catastrar es por tanto de 379.959.350
pesetas.
Veamos ahora los beneficios
que alcanzaría el Estado por anticipar el régimen de cuota, comparando los
resultados que se obtendrían de continuar en vigor el Catastro Parcelario
establecido por el Decreto Ley del año 1925 con los que podrían obtenerse por
nuestros métodos.
Para obtener el aumento de
ingreso anual que supone para el Estado el paso de tributar por cupo los
22.350.550 hectáreas a hacerlo por cuota, hay que tomar como base lo hecho ya
hoy, o sea la diferencia de recaudación obtenida en los 21.046.941 hectáreas
catastradas y en vigor el año 1928 respecto a la que correspondía a sus
amillaramientos.
Este aumento, según la
Memoria de la Dirección General de Propiedades y Contribución Territorial
durante el año 1928, ascendía a la cifra de 38.331.653 pesetas al año.
El que corresponderá a los
22.350.550 hectáreas por catastrar se puede obtener o según la relación de
superficies, que arroja un aumento de más de 40.000.000 de pesetas; o también
según la relación de las riquezas amillaradas que eleva esta cifra a 59.000.000
de pesetas.
A pesar de que las obras
hidráulicas más importantes, como el Canal de Urgel y de Aragón y Cataluña, que
han convertido en regadío 150.000 hectáreas de secano, han sido casi en su
totalidad en la parte no catastrada, lo que unido a otras razones hace pensar
que la última cifra sea la más cercana a la realidad (como por su parte opinan también
los técnicos catastrales de Hacienda), nosotros, para nuestros razonamientos,
utilizaremos solamente la primera, con lo que se obtiene el resultado que
claramente se ve en el gráfico de la página siguiente.
Las abscisas representan
años desde 1933 a 2043, las ordenadas son millones de pesetas.
La duración del plano
parcelario siguiendo las normas del Decreto Ley de 1925 se ha calculado
suponiendo una velocidad de entrega al Instituto Geográfico dos veces mayor que
la seguida hasta ahora teniendo en cuenta los resultados obtenidos, o sea
suponiendo que tuviera recibidas Hacienda 1.000.000 de hectáreas, a lo que
correspondería una duración del trabajo de ciento diez años hasta su
terminación.
La ordenada máxima son
40.000.000 de pesetas que suponemos, según lo que antecede, es el aumento de
tributación anual que alcanzará el Estado al terminar de catastrar todo el
territorio nacional.
El gráfico muestra
claramente que el Estado obtendría un aumento total de ingresos por este
concepto superior a 2.000 millones de pesetas.
El beneficio total que así
obtendría la Hacienda sería la suma de las dos cifras expuestas o sea
2.434.799.182 pesetas.
Conclusión
Opino sinceramente y creo asimismo que están de
acuerdo conmigo todos los españoles, que el cambio más radical, más profundo
que la República ha de traer a nuestra Patria ha de ser la reforma agraria,
reforma que debe, y así será más tarde o más temprano, modificar el actual
sentido de la propiedad haciendo de ella una concesión del Estado a los que la
usufructúan, con obligaciones y derechos entre el capital y el trabajo.
El Gobierno ha nombrado una
Comisión para el estudio de la reforma agraria que necesita la representación
del terreno con el máximo de detalles. Éstos han de comprender las
características de las parcelas y demás accidentes naturales o artificiales. Ha
de necesitar una representación por masas de cultivo del territorio Nacional,
representación que se puede obtener a bajísimo precio con las fotografías
aéreas, y todo esto lo precisa en el menor plazo posible. Esta es una razón de
orden moral, de justicia social, que tal vez en estos momentos sea la más
importante para que el Estado deba adoptar la solución más rápida.
Como resumen de todo lo
dicho hasta ahora sólo me resta dejar claramente expuesta nuestra conclusión,
que creemos es la solución más conveniente para el Estado Español.
Realización de un Catastro
Rápido Nacional con las características técnicas de plazo y económicas citadas
en esta conferencia y en el que las dos partes en que se divide el trabajo sean
por completo independientes, de tal modo que la parte topográfica no dependa en
absoluto desde su principio hasta su total terminación de ningún centro
oficial, para que la responsabilidad íntegra del trabajo corresponda al
ejecutante y evitar dificultades y trámites que impidan cumplir los plazos
fijados.
Por último, he dejado ex
profeso para el final citar nuestra modesta pero también importante gestión
fuera de España, porque convenía a mi argumentación concretarme a nuestro
propio territorio.
En este orden, hemos
concurrido en competencia con las más importantes Compañías mundiales,
subvencionadas por sus países, al concurso celebrado en la Argentina para
realizar el plano de la ciudad de Buenos Aires y otro celebrado recientemente en
Oporto. En ambos, las proposiciones presentadas han sido, no sólo tomadas en
consideración, sino que han hecho entrar en juego influencias y apoyos
oficiales de los que nosotros carecemos y que retardan las soluciones.
Además, de varios países
sudamericanos, entre ellos la República de El Salvador, hemos sido solicitados
para presentar proyectos. No necesitaré decir que en todas estas gestiones
hemos puesto nuestro personal esfuerzo y enorme entusiasmo en el que entraba
principalmente el deseo de dejar a España en el lugar que le corresponde.
Y voy a terminar, señores.
He expuesto todo lo brevemente que me ha sido posible nuestra actuación; he
tratado de convencer a los pocos que creo no lo estén de las enormes ventajas
que produciría al país un cambio radical de los actuales procedimientos; pero
no me he limitado a censurar lo actual, sino que he presentado una solución
concreta y perfectamente realizable.
Podremos o no coadyuvar a
la realización del Catastro; pero nadie nos podrá disputar la primacía de una
idea que estoy seguro ha de ser una realidad inmediata y de la que sólo
beneficios han de derivarse para nuestro país.