martes, 12 de febrero de 2013

DICTÁMENES DEL CONSEJO NACIONAL. ELABORACIÓN DE UN ÍNDICE DE LOS PROBLEMAS ECONÓMICOS MÁS APREMIANTES



Transportes
La especial topografía del suelo español hace que los ferrocarriles sean procedimientos de transporte antieconómicos, resultando de ello que las Empresas explotadoras ferroviarias constituyen una carga para el Estado. Alrededor de estas circunstancias y de estos medios se ha creado un problema palpitante, cual es el de los transportes.
De un lado se hallan los ferrocarriles concentrados, en su mayoría, en unas pocas manos y teniendo por esta razón fuerza emanada de su unidad; y de otro lado, están los usuarios de la carretera, cada vez con mayor importancia, y cada vez con mayor número de kilómetros de recorrido, con más viajeros y con más toneladas transportables y transportadas.


En este momento, el Estado, y con vista exclusiva a la defensa de los ferrocarriles, está dictando leyes onerosas para los pequeños empresarios de autobuses y automóviles de viajeros y camionaje de transporte.
Esta ponencia, antes de dictar su opinión, quiere presentar al pleno las siguientes consideraciones que avalarán su conclusión: España es un país eminentemente montuoso, con perfiles duros donde es necesario transponer altas divisorias en la mayoría de los trayectos, y debido a esto, en España los transportes ferroviarios, a pesar de la subvención del Estado, son caros y un pésimo negocio para las Empresas, desde que el automóvil se perfeccionó y las carreteras adaptaron sus perfiles a las necesidades y potencias del automóvil.
Para el Estado, las carreteras constituyen hoy un magnífico negocio, pues bien por medio del impuesto de gasolina, bien por el de la patente, obtiene muchos más millones de lo que le cuesta el trazado de nuevas carreteras y la conservación de las existentes.
El ferrocarril, por su rigidez, por las pocas líneas construidas y por ser España ampliamente rural, ha favorecido, es verdad, a varias regiones, pero su utilidad máxima se ha reflejado solamente en la ciudad. El pueblo rural español gozó muy poco de su influencia; por contra, hoy vemos, y es palpable, que el transporte por medio de automóviles, está variando la vida del pueblo español, está modificando el desarrollo de los pueblos, los está uniendo a la ciudad; o sea, se puede decir, que es el elemento que mayores aportaciones a la civilización hace a nuestros predios rurales.
En la lucha entablada entre el ferrocarril y la carretera, el Estado ha tomado posición por el ferrocarril, llegando al absurdo económico y técnico de querer sujetar a los camiones de carga a itinerarios fijos, siendo así que su peculiaridad y su eficacia está en razón directa con la libertad de sus movimientos.
Teniendo en cuenta que el ferrocarril, si bien hoy es un mal negocio como otros muchos habidos en el país, cumple además de con su función de Empresa, otras misiones beneficiosas para el bien general, el Estado, ateniéndose a esta segunda parte, deberá mantener solamente los ferrocarriles útiles o aquellos que no sean substituibles por el transporte en carretera.
La ponencia, visto los argumentos anteriores, propone que se debe mejorar la infraestructura de carreteras, llegando incluso a la construcción de autopistas como la ya proyectada de Madrid a Valencia y sostener los ferrocarriles útiles mediante. subvención o mejor nacionalizándolos.

PROBLEMA DEL PARO
Origen del paro
La causa fundamental del paro es el principio liberal individualista que informa el actual sistema económico. Éste, en lugar de atender a satisfacer las necesidades nacionales, organiza la producción en forma a obtener la máxima ganancia posible en beneficio de los grupos dueños de los medios de producción. Esta tendencia les lleva a la aplicación de la técnica sin consideración para el hombre, y en vez de servir para humanizar el trabajo, desplaza a aquél de los talleres, fábricas, campo, etc.
Son factores también que influyen en la extensión del paro, las luchas partidistas que proponen los problemas vivos de la economía a los juegos políticos; la falta de crédito que impide a los labradores modestos mejorar sus cultivos; y la política de comercio que no se orienta, apoyada en las principales fuentes de riqueza, a buscar mercado a los productos.

Carácter del paro

El carácter del paro en España es predominantemente agrícola, hasta tal punto, que solucionado este caso, desaparecería el de las ciudades. El noventa por ciento del paro afecta al campo.
¿Qué causas principales originan el paro en el campo?
Primera. - La estructura de la propiedad.
Segunda. - La insolidaridad de sus distintos aspectos, que producen una gran anarquía en la producción.
Tercera. -La desvalorización de los productos, típica manifestación de la influencia del capitalismo financiero, que impide que los labradores dispongan de medios suficientes para el mejoramiento de los cultivos.
Cuarta. -La usura.
Quinta. - La absorción, en términos extraordinarios, de la renta del campo por las ciudades.

Soluciones

Principio fundamental. Estructuración de la Economía con sentido orgánico.

EN LA CIUDAD
Primero. -Organización sindical de la producción.
Segundo. -Aplicación humana de la técnica.
Tercero. - Producción con sujeción a un plan.
Cuarto. - Nacionalización del crédito.

EN EL CAMPO
Primero. - Abandono de las zonas estériles y ocupación de las fecundas.
Segundo. - Reforma agraria revolucionaria.
Tercero. - Crédito barato con garantía de los productos.
Cuarto. - Mercado exterior con una política encaminada a la defensa de la agricultura.
Quinto. - Sindicación obligatoria.
Sexto. - Protección decidida al campo.
Séptimo. - Una política intensa de repoblación forestal.
Octavo. - Fomento de la ganadería.
Noveno. - Apoyo resuelto a las industrias derivadas de la agricultura, grandes fuentes de riqueza, como la avicultura, apicultura y otras.
Décimo. - Plan general de obras hidráulicas para dotar de agua al campo.
Madrid, 15 de noviembre de 1935.

Paro intelectual

Para dignificar las profesiones liberales e impedir la congestión titular se restringirá el acceso a los Centros Superiores de Enseñanza, exigiéndose pruebas de competencia.

En el período de transición

El movimiento en sus campañas defenderá la realización de aquellas obras comprendidas en las ponencias, índice de problemas económicos y de orientación agraria de posible iniciación aun dentro de este sistema.
Combatirá el envilecimiento de los jornales por el empleo de niños y mujeres en los trabajos.
El Estado, para sus cargos burocráticos, utilizará los servicios de los hombres.
Combatirá la invasión financiera que acogota al comercio y sobre todo a la industria nacional, con el consiguiente desplazamiento de productos del país, y, por lo tanto, lanza a la calle a obreros.

ORIENTACIONES DE LA POLÍTICA AGRARIA
En España, al enfocar el problema agrario, es necesario no olvidar la diversidad de la naturaleza, ni la diversidad social y económica de sus regiones.
Asimismo, al estudiar el problema agrario, lo miraremos en su conjunto, desde el punto de vista humano, o sea siendo la vida del hombre el fin de nuestros esfuerzos y orientaciones.
Primero es necesario dividir España en dos partes esenciales: Periferia y parte central, o mejor dicho, tierras de secano con lluvias menores a 660 mm. y zonas con agua abundante.

Zona central de secano

Varios factores hay que estudiar, unos políticos, otros técnicos y otros financieros.

FINES POLITICOS
La Historia de España nos indica un hecho medular, el cual es que en la Edad Media Castilla tenía un resumen económico de tipo colectivo, en cultivos colectivos de grandes comunales, de abundancia de bosques y en una gran ganadería; ganadería numerosa y de gran calidad, sobre todo la lanar, de cuyos rebaños proceden hoy todas las haciendas merinas, argentinas y australianas.
La decadencia española coincide con la atomización del campo castellano, coincide con la parcelación de los pastizales y despoblación de los montes para cultivar trigo y cereales.
Esto ha traído consigo en España el actual problema del trigo que luego estudiaremos.

Técnicos

Debido a la parcelación, al régimen social, a la pobreza de la mayor parte de las tierras, a la humedad insuficiente, por las pocas lluvias y al mal repartimiento de ellas, la técnica está atrasada, y los cultivos y la tierra no producen el rendimiento necesario.

Financieros

Una reunión de labradores desunidos, sin capital de explotación, pobres, teniendo que dedicar la mayor parte de sus energías a su lucha en la pobreza y aridez de sus tierras, es el medio más práctico para caer bajo el dominio de la usura, de las pandillas políticas, etc., o sea están condenados a seguir siendo siervos y siervos no sólo en la gleba, sino de los vivos traficantes.
Con estos antecedentes nos vamos a enfrentar con la situación actual y con los problemas hoy planteados. El cultivo esencial hoy, en esta región, es el trigo; éste se cultiva en pequeñas parcelas, en tierras pobres en cultivo alternativo, cultivo a base de la mano del hombre sin maquinaria, trigo caro. Y es caro porque hoy el cultivo del trigo se ha industrializado en el mundo, y por eso el precio mundial es la cuarta parte del español.
Por esta razón, el trigo es un producto de mercado cerrado, y, por lo tanto, al ser la cosecha aproximadamente el consumo del país, resulta que los años de buena cosecha sobra trigo y los de poca, falta.
La reforma agraria intentada por los primeros años de la República trajo consigo un retraimiento del dinero del campo, que dejó a los cultivadores sin medios de resistencia, y la legislación triguera, promulgada por las derechas, ineficaz por haber embarcado al Estado en misiones no suyas, ni para las cuales está preparado, ha traído consigo que los labradores, en deudas y sin crédito, tengan necesidad de venta inmediata de trigo. Pero no pueden venderlo, como no sea contra la ley y, por lo tanto, a precios depreciados. Esta ponencia, mirando al problema inmediato hoy planteado, dice que la única solución, imposible ya por este año, es la que se necesita dedicar mil millones, como mínimum, de su crédito agrícola simple, y semilla de un interés bajísimo, para que ponga a los agricultores en condiciones de darles libertad para la venta y compra de sus productos.
Con vistas al mismo problema, pero como visión más amplia para los próximos años, se impone la necesidad de la sindicación de los agricultores y la implantación en España de grandes silos que regulen el mercado, como por ejemplo el Canadá y hoy en la Argentina.
Pero la solución definitiva a que F. E. debe aspirar, no es ésta: Castilla tiene que transformarse, Castilla, Aragón, Extremadura, Andalucía, la mayor parte de España, necesitan agua. Es necesario llegar al aprovechamiento integral de las aguas de invierno, y como en otra ponencia se ha dicho, es necesario acometer con decisión definitiva e interesante las consideraciones hidrográficas.
Las tierras vegadas hay que ponerlas en cultivo intensivo y traer a estas tierras habitantes de las partes pobres. Los cultivos en estas tierras deberán ser, sobre todo al principio, dirigidos y apoyados por el Estado en la distribución de los cultivos y en su industrialización.
Las tierras pobres es necesario volverlas bosques y pastos; fomentar la ganadería lanar, fuente de origen de la antigua industria castellana de los paños palentinos de Béjar. Esta es la única manera de que Castilla vuelva a ser y a tener la función rectora de España.

Segunda Zona

Zona Norte, lluviosa. Galicia, Asturias, Santander y Países Vascos. Por su carácter, por el terreno, esencialmente montañoso, por la abundancia de lluvias, esta parte se presta en cambio a la producción familiar, en unidades de cultivo suficientes, pues hay que tener en cuenta que, sobre todo en Galicia, existe un minifundio extendido que condena a pobreza perpetua al que lo cultiva; y para ello la mejor manera es ir al coto familiar, como se hace desde tiempo inmemorial en las Vascongadas. Aquí es necesario la sindicación de los campesinos, no por fines de producción, sino en fines de compra y venta de productos. Estos sindicatos deben ser el elemento rector de la región y por lo tanto únicos y obligatorios con la dirección política de nuestro partido.
La propaganda debe empezar a la consecución de este fin. Al ser familiar, y por lo tanto, individual la producción, el Estado debe dedicar grandes esfuerzos en la enseñanza profesional para mejora de pastos, mejora de raza y semillas y repoblación de los árboles útiles al labrador, como castaños y robles. Zona de Levante. La característica de esta región y a la cual nos referimos en los regadíos, zona de producción intensiva y de fruto de calidad, propio para la exportación. Problemas que ésta presenta no en lo referente a la técnica de la producción, pues tal vez sea la región del mundo de mejor cultivo, pero en cambio, como son productos para su exportación, requiere una organización comercial excelente, requiere que la distribución en los cultivos sea dirigida y, sobre todo, que el agricultor, como lo hacen en California por medio de los Sindicatos (análogos desde el punto de vista político de lo dicho para los Sindica. tos del Norte de España), organice todo lo referente a la organización de venta, crédito y compra de abonos y aperos.
El Estado español, teniendo en cuenta la enorme importancia que tiene esta región en lo referente a la exportación, deberá defender sus productos ante el mundo y dejar a los Sindicatos la inspección y regulación.

Andalucía

Después de ejecutadas las obras hidráulicas y puestas en riego las tierras secas de la vega del Guadalquivir y aprovechar las marismas de la misma, Andalucía puede surtir algodón y otros productos necesarios para su industria, pero queremos aquí hacer resaltar el problema del olivar, fuente de riqueza, pero también fuente del paro forzoso. España, productora de más del cincuenta por ciento de la producción mundial, debe tener el control absoluto de este producto, para lo cual tiene que perfeccionar su industria de refino para impedir que aceites españoles refinados y presentados por otras naciones, hagan la competencia al mismo aceite nacional.
El Gobierno por medio de sus organismos y, sobre todo, por el Sindicato Nacional del Aceite, debe hacer una gran propaganda mundial, conducente a extender el consumo de este artículo. Ahora bien, el olivar tiene la maldición de no ocupar a los obreros más que cuatro meses al año y es por esto esencial que las provincias netamente olivareras, como Jaén, organicen regadíos municipales en los cuales tengan su parcela los obreros del campo, y donde esto no pueda suceder, el Estado debe subvencionar al principio y organizar industrias de tipo familiar que permitan a los obreros vivir de una manera humana.
Una misión fundamental del Estado, respecto al campo, es la educación primaria, si no la profesional y la moral, pues es la que hace a los hombres. El campo español necesita que esos cientos de ingenieros agrónomos, metidos en las oficinas ciudadanas y dedicados a fines fiscales, fuesen al campo a cumplir la sagrada misión de enseñar, y enseñar no como para cumplir un rito, sino con la fe necesaria para sacar a los campesinos del atraso y de la rutina propia de siglos de abandono.
Industrialización del campo. España produce frutos selectos y otros para la industria. Es necesario seguir una política de industrialización de éstos en todas las regiones que tengan producción suficiente y esté unida a la moderna industria del frío que permite el almacenamiento y conservación de los productos; será la manera más viable y más eficaz para la transformación del campo español y para impedir la inmigración a la ciudad.

Pueblos rurales

Las actuales ciudades están desbordadas. La gente del campo, ambicionando una mejor existencia, deja el pueblo para trasladarse a la ciudad que la engaña con su deslumbramiento. Para sujetar al hombre al pueblo, al campo, es necesario hacer que tengan en él una vida humana y amable, y así volverá a tomar cariño a la tierra. Hoy los pueblos españoles están podridos de vejez; en ellos la civilización con sus ventajas materiales no ha entrado, y los pueblos se descomponen. Es necesario rehacerlos, reconstruirlos; es necesario emprender una gran cruzada nacional con este fin, y sólo se podrá conseguir la realización de esta reconstrucción, cuando al mismo tiempo se desarrolle su plan agrario. Hoy existen elementos para hacer revivir los pueblos rurales y cambiar su fisonomía, como son las carreteras y el automóvil, el cine y la radio. etc. Un pueblo tipo, según nuestra manera de sentir la vida y nuestra mínima aspiración como españoles, debe tener lo siguiente:
Iglesia, Ayuntamiento, Silos y Almacenes Sindicales, Agua potable, piscina, cines y radio, estatificados o controlados por el Estado; escuelas, centros de reunión, bibliotecas, frigoríficos municipales, etc., etc., y todos estos servicios deberán estar instalados en locales amplios, limpios y confortables.
Casas familiares, campesinas, dotadas todas ellas de pequeñas granjas para animales domésticos, etc., etc. Una política sanitaria, eficaz y todo lo esenciado es tan importante, que esta ponencia cree necesario que de una manera permanente, Falange Española de las J. 0. N. S., tenga un organismo que pueda denominarse de reconstrucción nacional, que vaya estudiando detenidamente estos problemas y vaya presentando soluciones y proyectos.

ELABORACIÓN DE UN ÍNDICE DE LOS PROBLEMAS ECONÓMICOS MÁS APREMIANTES
I
Esta ponencia ha creído necesario antes que nada, plantear la posición del Partido ante el presupuesto del Estado, ya que éste es el primer exponente económico de la Nación.
Consideramos que lo mismo los Gobiernos de izquierda de los dos primeros años de la República, así como el sostenido por los Gobiernos siguientes, sobre todo por el del señor Chapaprieta en la actualidad, han tenido un concepto erróneo de lo que el presupuesto debe ser o, mejor dicho, de lo que debe ser el Estado, pues el presupuesto es el medio que la Nación da al Estado para que éste cumpla con sus fines.
En los primeros años del actual régimen, el presupuesto se manejó con fines de propaganda y proselitismo, intentándose hoy mediante las leyes de Restricciones y complementarias (sólo intento, pues no habrán de llevarse a la práctica) y con un criterio meramente contable, el reducir el déficit actual. Y decimos meramente contable, por cuanto las restricciones se han hecho a la vista exclusiva de la cantidad de gastos a disminuir, yendo estas disminuciones a pesar, en su mayoría, sobre las cantidades dedicadas a dar rendimiento a organismos y servicios vitales.

II
Esta ponencia cree que dada la actual desorganización del Estado español, la falta de coherencia y cooperación hoy existente entre los distintos organismos, la falta de rendimiento y eficacia de la gran mayoría de los mismos, que tiene como consecuencia el incumplimiento por parte del Estado de la mayoría de sus misiones, que lo urgente es hacer primero la organización del Estado y acoplamiento de sus servicios, pues hoy, más interesante que el déficit, es que más del 50 por 100 del presupuesto se gasta en pura pérdida.

III
De las preocupaciones económicas de hoy la más apremiante es la tierra. Como quiera que hay una ponencia dedicada a esos problemas, nos cumple solamente limitarnos a indicar lo siguiente: A consecuencia de la política seguida en estos últimos años, el campo se encuentra en la actualidad sin capital de explotación, con una técnica de cultivos atrasada y con el comercio de sus productos intervenido por el Estado mediante una copiosísima y embarazosa legislación. Sólo desde el punto de vista económico y a la vista de la situación anárquica en que se encuentra la agricultura en general, entiende la ponencia debe irse a la sindicación obligatoria de productores y consumidores mediante sus órganos de almacenamiento y distribución controlados por el Estado; de esta forma llegaría a equilibrarse la economía tanto agrícola como ganadera y sus derivados; con vistas inclusive a la exportación a otros mercados.

IV
Confederaciones hidrográficas. España necesita resolver el problema de la falta de agua en su parte central y oriental, si no le será imposible resolver los problemas de producción de la tierra y elevar el nivel de vida de la meseta. El problema catalán tendrá automáticamente solución con una Castilla rica y consumidora. Habiendo además problemas en el campo español al parecer insolubles, cual el de degeneración de la raza y otros fundamentales como el demográfico, etc., que habrán de tener solución en España cuando las aguas de invierno puedan ser aprovechadas en las estepas castellanas.
Estas obras, por ser colectivas, por su complejidad y por su amplitud nacional, deben ser dirigidas y controladas por el Estado.
En España tenemos las confederaciones hidrográficas que habida cuenta el espíritu amplio y cooperativo del que las creó, son elementos útiles y suficientes. El Estado precisa darles posibilidades económicas abundantes, dotándolas de la legislación adecuada para hacerlas eficaces, ya que en la actualidad se encuentran deformadas cuando no mutiladas.

V
Este problema tiene una honda raíz política, toda vez que el árbol empieza a dar rendimientos al cabo de varios años, y habida cuenta que el bosque está reñido con la economía de tipo familiar. Los bosques, como puede apreciar. se en aquellos sitios en que aun se conservan y perduran, son en su mayoría de colectividades, bien como bienes de propios o comunales o bien del Estado.
Es un problema en el que ha de intervenir de una manera generosa el sacrificio actual, pero que dejará una magnífica herencia para sucesivas generaciones.
Por eso, para resolver este problema, es preciso un clima moral como el que Falange Española de las J. O. N. S. está despertando en nuestro país.
España precisa transformar su suelo y necesita repoblar sus montes y vaguadas, Falange Española de las J. O. N. S. lo hará.

VI
Esta faceta de la actividad nacional, en la que los elementos que a la misma concurren se hallan en plena disparidad, deberá dirigirse para su mejor solución, a la unificación por medio de sindicatos coordinadores de los que forman parte el obrero pescador, los fabricantes conserveros y los distribuidores del producto. Mediante estos sindicatos de coordinación, en concurso con aquellos de que hablamos al tratar de la agricultura, la carne y el pescado, que por lo general no llega a la mayoría de los pueblos de España, se acercarán al medio rural. Para ello será también preciso el establecimiento de cooperativas de distribución estudiando la municipalización de la industria del frío, interesante para todos, pero muy particularmente para las industrias pesqueras.

VII
Siendo España eminentemente agrícola, nuestra tendencia no debe influir en el aumento de su industrialización, sino la de mejorar y perfeccionar la ya existente, mediante la transformación de su maquinaria y la especialización de sus obreros, creando un estado obligatorio de aprendizaje, toda vez que esto mejora a la vez los productos y el bienestar social.