Transportes
La especial topografía del
suelo español hace que los ferrocarriles sean procedimientos de transporte
antieconómicos, resultando de ello que las Empresas explotadoras ferroviarias
constituyen una carga para el Estado. Alrededor de estas circunstancias y de
estos medios se ha creado un problema palpitante, cual es el de los transportes.
De un lado se hallan los
ferrocarriles concentrados, en su mayoría, en unas pocas manos y teniendo por
esta razón fuerza emanada de su unidad; y de otro lado, están los usuarios de
la carretera, cada vez con mayor importancia, y cada vez con mayor número de
kilómetros de recorrido, con más viajeros y con más toneladas transportables y
transportadas.
En este momento, el Estado,
y con vista exclusiva a la defensa de los ferrocarriles, está dictando leyes
onerosas para los pequeños empresarios de autobuses y automóviles de viajeros y
camionaje de transporte.
Esta ponencia, antes de
dictar su opinión, quiere presentar al pleno las siguientes consideraciones que
avalarán su conclusión: España es un país eminentemente montuoso, con perfiles
duros donde es necesario transponer altas divisorias en la mayoría de los
trayectos, y debido a esto, en España los transportes ferroviarios, a pesar de
la subvención del Estado, son caros y un pésimo negocio para las Empresas,
desde que el automóvil se perfeccionó y las carreteras adaptaron sus perfiles a
las necesidades y potencias del automóvil.
Para el Estado, las
carreteras constituyen hoy un magnífico negocio, pues bien por medio del
impuesto de gasolina, bien por el de la patente, obtiene muchos más millones de
lo que le cuesta el trazado de nuevas carreteras y la conservación de las
existentes.
El ferrocarril, por su
rigidez, por las pocas líneas construidas y por ser España ampliamente rural,
ha favorecido, es verdad, a varias regiones, pero su utilidad máxima se ha reflejado
solamente en la ciudad. El pueblo rural español gozó muy poco de su influencia;
por contra, hoy vemos, y es palpable, que el transporte por medio de
automóviles, está variando la vida del pueblo español, está modificando el
desarrollo de los pueblos, los está uniendo a la ciudad; o sea, se puede decir,
que es el elemento que mayores aportaciones a la civilización hace a nuestros
predios rurales.
En la lucha entablada entre
el ferrocarril y la carretera, el Estado ha tomado posición por el ferrocarril,
llegando al absurdo económico y técnico de querer sujetar a los camiones de
carga a itinerarios fijos, siendo así que su peculiaridad y su eficacia está en
razón directa con la libertad de sus movimientos.
Teniendo en cuenta que el
ferrocarril, si bien hoy es un mal negocio como otros muchos habidos en el
país, cumple además de con su función de Empresa, otras misiones beneficiosas
para el bien general, el Estado, ateniéndose a esta segunda parte, deberá
mantener solamente los ferrocarriles útiles o aquellos que no sean
substituibles por el transporte en carretera.
La ponencia, visto los
argumentos anteriores, propone que se debe mejorar la infraestructura de
carreteras, llegando incluso a la construcción de autopistas como la ya
proyectada de Madrid a Valencia y sostener los ferrocarriles útiles mediante.
subvención o mejor nacionalizándolos.
PROBLEMA
DEL PARO
Origen del
paro
La causa fundamental del
paro es el principio liberal individualista que informa el actual sistema
económico. Éste, en lugar de atender a satisfacer las necesidades nacionales,
organiza la producción en forma a obtener la máxima ganancia posible en
beneficio de los grupos dueños de los medios de producción. Esta tendencia les
lleva a la aplicación de la técnica sin consideración para el hombre, y en vez
de servir para humanizar el trabajo, desplaza a aquél de los talleres,
fábricas, campo, etc.
Son factores también que influyen en la extensión
del paro, las luchas partidistas que proponen los problemas vivos de la
economía a los juegos políticos; la falta de crédito que impide a los
labradores modestos mejorar sus cultivos; y la política de comercio que no se
orienta, apoyada en las principales fuentes de riqueza, a buscar mercado a los
productos.
Carácter del paro
El carácter del paro en
España es predominantemente agrícola, hasta tal punto, que solucionado este
caso, desaparecería el de las ciudades. El noventa por ciento del paro afecta
al campo.
¿Qué causas principales
originan el paro en el campo?
Primera. - La estructura de
la propiedad.
Segunda. - La insolidaridad
de sus distintos aspectos, que producen una gran anarquía en la producción.
Tercera. -La
desvalorización de los productos, típica manifestación de la influencia del
capitalismo financiero, que impide que los labradores dispongan de medios
suficientes para el mejoramiento de los cultivos.
Cuarta. -La usura.
Quinta. - La absorción, en
términos extraordinarios, de la renta del campo por las ciudades.
Soluciones
Principio fundamental.
Estructuración de la Economía con sentido orgánico.
EN LA CIUDAD
Primero. -Organización
sindical de la producción.
Segundo. -Aplicación humana
de la técnica.
Tercero. - Producción con
sujeción a un plan.
Cuarto. - Nacionalización
del crédito.
EN EL CAMPO
Primero. - Abandono de las
zonas estériles y ocupación de las fecundas.
Segundo. - Reforma agraria
revolucionaria.
Tercero. - Crédito barato
con garantía de los productos.
Cuarto. - Mercado exterior
con una política encaminada a la defensa de la agricultura.
Quinto. - Sindicación
obligatoria.
Sexto. - Protección
decidida al campo.
Séptimo. - Una política
intensa de repoblación forestal.
Octavo. - Fomento de la
ganadería.
Noveno. - Apoyo resuelto a
las industrias derivadas de la agricultura, grandes fuentes de riqueza, como la
avicultura, apicultura y otras.
Décimo. - Plan general de
obras hidráulicas para dotar de agua al campo.
Madrid, 15 de noviembre de
1935.
Paro intelectual
Para dignificar las
profesiones liberales e impedir la congestión titular se restringirá el acceso
a los Centros Superiores de Enseñanza, exigiéndose pruebas de competencia.
En el período de transición
El movimiento en sus
campañas defenderá la realización de aquellas obras comprendidas en las
ponencias, índice de problemas económicos y de orientación agraria de posible
iniciación aun dentro de este sistema.
Combatirá el envilecimiento
de los jornales por el empleo de niños y mujeres en los trabajos.
El Estado, para sus cargos
burocráticos, utilizará los servicios de los hombres.
Combatirá la invasión
financiera que acogota al comercio y sobre todo a la industria nacional, con el
consiguiente desplazamiento de productos del país, y, por lo tanto, lanza a la
calle a obreros.
ORIENTACIONES DE LA
POLÍTICA AGRARIA
En España, al enfocar el
problema agrario, es necesario no olvidar la diversidad de la naturaleza, ni la
diversidad social y económica de sus regiones.
Asimismo, al estudiar el
problema agrario, lo miraremos en su conjunto, desde el punto de vista humano,
o sea siendo la vida del hombre el fin de nuestros esfuerzos y orientaciones.
Primero es necesario
dividir España en dos partes esenciales: Periferia y parte central, o mejor
dicho, tierras de secano con lluvias menores a 660 mm. y zonas con agua
abundante.
Zona central de secano
Varios factores hay que
estudiar, unos políticos, otros técnicos y otros financieros.
FINES POLITICOS
La Historia de España nos
indica un hecho medular, el cual es que en la Edad Media Castilla tenía un
resumen económico de tipo colectivo, en cultivos colectivos de grandes
comunales, de abundancia de bosques y en una gran ganadería; ganadería numerosa
y de gran calidad, sobre todo la lanar, de cuyos rebaños proceden hoy todas las
haciendas merinas, argentinas y australianas.
La decadencia española
coincide con la atomización del campo castellano, coincide con la parcelación
de los pastizales y despoblación de los montes para cultivar trigo y cereales.
Esto ha traído consigo en
España el actual problema del trigo que luego estudiaremos.
Técnicos
Debido a la parcelación, al
régimen social, a la pobreza de la mayor parte de las tierras, a la humedad
insuficiente, por las pocas lluvias y al mal repartimiento de ellas, la técnica
está atrasada, y los cultivos y la tierra no producen el rendimiento necesario.
Financieros
Una reunión de labradores
desunidos, sin capital de explotación, pobres, teniendo que dedicar la mayor
parte de sus energías a su lucha en la pobreza y aridez de sus tierras, es el
medio más práctico para caer bajo el dominio de la usura, de las pandillas
políticas, etc., o sea están condenados a seguir siendo siervos y siervos no
sólo en la gleba, sino de los vivos traficantes.
Con estos antecedentes nos
vamos a enfrentar con la situación actual y con los problemas hoy planteados.
El cultivo esencial hoy, en esta región, es el trigo; éste se cultiva en
pequeñas parcelas, en tierras pobres en cultivo alternativo, cultivo a base de
la mano del hombre sin maquinaria, trigo caro. Y es caro porque hoy el cultivo
del trigo se ha industrializado en el mundo, y por eso el precio mundial es la
cuarta parte del español.
Por esta razón, el trigo es
un producto de mercado cerrado, y, por lo tanto, al ser la cosecha
aproximadamente el consumo del país, resulta que los años de buena cosecha
sobra trigo y los de poca, falta.
La reforma agraria intentada
por los primeros años de la República trajo consigo un retraimiento del dinero
del campo, que dejó a los cultivadores sin medios de resistencia, y la
legislación triguera, promulgada por las derechas, ineficaz por haber embarcado
al Estado en misiones no suyas, ni para las cuales está preparado, ha traído
consigo que los labradores, en deudas y sin crédito, tengan necesidad de venta
inmediata de trigo. Pero no pueden venderlo, como no sea contra la ley y, por
lo tanto, a precios depreciados. Esta ponencia, mirando al problema inmediato
hoy planteado, dice que la única solución, imposible ya por este año, es la que
se necesita dedicar mil millones, como mínimum, de su crédito agrícola simple,
y semilla de un interés bajísimo, para que ponga a los agricultores en
condiciones de darles libertad para la venta y compra de sus productos.
Con vistas al mismo
problema, pero como visión más amplia para los próximos años, se impone la
necesidad de la sindicación de los agricultores y la implantación en España de
grandes silos que regulen el mercado, como por ejemplo el Canadá y hoy en la
Argentina.
Pero la solución definitiva
a que F. E. debe aspirar, no es ésta: Castilla tiene que transformarse,
Castilla, Aragón, Extremadura, Andalucía, la mayor parte de España, necesitan
agua. Es necesario llegar al aprovechamiento integral de las aguas de invierno,
y como en otra ponencia se ha dicho, es necesario acometer con decisión
definitiva e interesante las consideraciones hidrográficas.
Las tierras vegadas hay que
ponerlas en cultivo intensivo y traer a estas tierras habitantes de las partes
pobres. Los cultivos en estas tierras deberán ser, sobre todo al principio,
dirigidos y apoyados por el Estado en la distribución de los cultivos y en su
industrialización.
Las tierras pobres es
necesario volverlas bosques y pastos; fomentar la ganadería lanar, fuente de
origen de la antigua industria castellana de los paños palentinos de Béjar.
Esta es la única manera de que Castilla vuelva a ser y a tener la función
rectora de España.
Segunda Zona
Zona Norte, lluviosa.
Galicia, Asturias, Santander y Países Vascos. Por su carácter, por el terreno,
esencialmente montañoso, por la abundancia de lluvias, esta parte se presta en
cambio a la producción familiar, en unidades de cultivo suficientes, pues hay
que tener en cuenta que, sobre todo en Galicia, existe un minifundio extendido
que condena a pobreza perpetua al que lo cultiva; y para ello la mejor manera
es ir al coto familiar, como se hace desde tiempo inmemorial en las Vascongadas.
Aquí es necesario la sindicación de los campesinos, no por fines de producción,
sino en fines de compra y venta de productos. Estos sindicatos deben ser el
elemento rector de la región y por lo tanto únicos y obligatorios con la
dirección política de nuestro partido.
La propaganda debe empezar
a la consecución de este fin. Al ser familiar, y por lo tanto, individual la
producción, el Estado debe dedicar grandes esfuerzos en la enseñanza
profesional para mejora de pastos, mejora de raza y semillas y repoblación de
los árboles útiles al labrador, como castaños y robles. Zona de Levante. La
característica de esta región y a la cual nos referimos en los regadíos, zona
de producción intensiva y de fruto de calidad, propio para la exportación.
Problemas que ésta presenta no en lo referente a la técnica de la producción,
pues tal vez sea la región del mundo de mejor cultivo, pero en cambio, como son
productos para su exportación, requiere una organización comercial excelente,
requiere que la distribución en los cultivos sea dirigida y, sobre todo, que el
agricultor, como lo hacen en California por medio de los Sindicatos (análogos
desde el punto de vista político de lo dicho para los Sindica. tos del Norte de
España), organice todo lo referente a la organización de venta, crédito y
compra de abonos y aperos.
El Estado español, teniendo
en cuenta la enorme importancia que tiene esta región en lo referente a la
exportación, deberá defender sus productos ante el mundo y dejar a los
Sindicatos la inspección y regulación.
Andalucía
Después de ejecutadas las
obras hidráulicas y puestas en riego las tierras secas de la vega del
Guadalquivir y aprovechar las marismas de la misma, Andalucía puede surtir
algodón y otros productos necesarios para su industria, pero queremos aquí
hacer resaltar el problema del olivar, fuente de riqueza, pero también fuente
del paro forzoso. España, productora de más del cincuenta por ciento de la
producción mundial, debe tener el control absoluto de este producto, para lo
cual tiene que perfeccionar su industria de refino para impedir que aceites
españoles refinados y presentados por otras naciones, hagan la competencia al
mismo aceite nacional.
El Gobierno por medio de
sus organismos y, sobre todo, por el Sindicato Nacional del Aceite, debe hacer
una gran propaganda mundial, conducente a extender el consumo de este artículo.
Ahora bien, el olivar tiene la maldición de no ocupar a los obreros más que
cuatro meses al año y es por esto esencial que las provincias netamente
olivareras, como Jaén, organicen regadíos municipales en los cuales tengan su
parcela los obreros del campo, y donde esto no pueda suceder, el Estado debe
subvencionar al principio y organizar industrias de tipo familiar que permitan
a los obreros vivir de una manera humana.
Una misión fundamental del
Estado, respecto al campo, es la educación primaria, si no la profesional y la
moral, pues es la que hace a los hombres. El campo español necesita que esos
cientos de ingenieros agrónomos, metidos en las oficinas ciudadanas y dedicados
a fines fiscales, fuesen al campo a cumplir la sagrada misión de enseñar, y
enseñar no como para cumplir un rito, sino con la fe necesaria para sacar a los
campesinos del atraso y de la rutina propia de siglos de abandono.
Industrialización del
campo. España produce frutos selectos y otros para la industria. Es necesario
seguir una política de industrialización de éstos en todas las regiones que
tengan producción suficiente y esté unida a la moderna industria del frío que
permite el almacenamiento y conservación de los productos; será la manera más
viable y más eficaz para la transformación del campo español y para impedir la
inmigración a la ciudad.
Pueblos rurales
Las actuales ciudades están
desbordadas. La gente del campo, ambicionando una mejor existencia, deja el
pueblo para trasladarse a la ciudad que la engaña con su deslumbramiento. Para
sujetar al hombre al pueblo, al campo, es necesario hacer que tengan en él una
vida humana y amable, y así volverá a tomar cariño a la tierra. Hoy los pueblos
españoles están podridos de vejez; en ellos la civilización con sus ventajas
materiales no ha entrado, y los pueblos se descomponen. Es necesario
rehacerlos, reconstruirlos; es necesario emprender una gran cruzada nacional
con este fin, y sólo se podrá conseguir la realización de esta reconstrucción,
cuando al mismo tiempo se desarrolle su plan agrario. Hoy existen elementos
para hacer revivir los pueblos rurales y cambiar su fisonomía, como son las
carreteras y el automóvil, el cine y la radio. etc. Un pueblo tipo, según
nuestra manera de sentir la vida y nuestra mínima aspiración como españoles,
debe tener lo siguiente:
Iglesia, Ayuntamiento,
Silos y Almacenes Sindicales, Agua potable, piscina, cines y radio,
estatificados o controlados por el Estado; escuelas, centros de reunión,
bibliotecas, frigoríficos municipales, etc., etc., y todos estos servicios
deberán estar instalados en locales amplios, limpios y confortables.
Casas familiares,
campesinas, dotadas todas ellas de pequeñas granjas para animales domésticos,
etc., etc. Una política sanitaria, eficaz y todo lo esenciado es tan
importante, que esta ponencia cree necesario que de una manera permanente,
Falange Española de las J. 0. N. S., tenga un organismo que pueda denominarse
de reconstrucción nacional, que vaya estudiando detenidamente estos problemas y
vaya presentando soluciones y proyectos.
ELABORACIÓN DE UN ÍNDICE DE
LOS PROBLEMAS ECONÓMICOS MÁS APREMIANTES
I
Esta ponencia ha creído
necesario antes que nada, plantear la posición del Partido ante el presupuesto
del Estado, ya que éste es el primer exponente económico de la Nación.
Consideramos que lo mismo
los Gobiernos de izquierda de los dos primeros años de la República, así como
el sostenido por los Gobiernos siguientes, sobre todo por el del señor
Chapaprieta en la actualidad, han tenido un concepto erróneo de lo que el
presupuesto debe ser o, mejor dicho, de lo que debe ser el Estado, pues el
presupuesto es el medio que la Nación da al Estado para que éste cumpla con sus
fines.
En los primeros años del
actual régimen, el presupuesto se manejó con fines de propaganda y
proselitismo, intentándose hoy mediante las leyes de Restricciones y
complementarias (sólo intento, pues no habrán de llevarse a la práctica) y con
un criterio meramente contable, el reducir el déficit actual. Y decimos
meramente contable, por cuanto las restricciones se han hecho a la vista
exclusiva de la cantidad de gastos a disminuir, yendo estas disminuciones a
pesar, en su mayoría, sobre las cantidades dedicadas a dar rendimiento a
organismos y servicios vitales.
II
Esta ponencia cree que dada
la actual desorganización del Estado español, la falta de coherencia y
cooperación hoy existente entre los distintos organismos, la falta de
rendimiento y eficacia de la gran mayoría de los mismos, que tiene como
consecuencia el incumplimiento por parte del Estado de la mayoría de sus
misiones, que lo urgente es hacer primero la organización del Estado y
acoplamiento de sus servicios, pues hoy, más interesante que el déficit, es que
más del 50 por 100 del presupuesto se gasta en pura pérdida.
III
De las preocupaciones
económicas de hoy la más apremiante es la tierra. Como quiera que hay una
ponencia dedicada a esos problemas, nos cumple solamente limitarnos a indicar
lo siguiente: A consecuencia de la política seguida en estos últimos años, el
campo se encuentra en la actualidad sin capital de explotación, con una técnica
de cultivos atrasada y con el comercio de sus productos intervenido por el
Estado mediante una copiosísima y embarazosa legislación. Sólo desde el punto
de vista económico y a la vista de la situación anárquica en que se encuentra
la agricultura en general, entiende la ponencia debe irse a la sindicación
obligatoria de productores y consumidores mediante sus órganos de almacenamiento
y distribución controlados por el Estado; de esta forma llegaría a equilibrarse
la economía tanto agrícola como ganadera y sus derivados; con vistas inclusive
a la exportación a otros mercados.
IV
Confederaciones
hidrográficas. España necesita resolver el problema de la falta de agua en su
parte central y oriental, si no le será imposible resolver los problemas de
producción de la tierra y elevar el nivel de vida de la meseta. El problema
catalán tendrá automáticamente solución con una Castilla rica y consumidora.
Habiendo además problemas en el campo español al parecer insolubles, cual el de
degeneración de la raza y otros fundamentales como el demográfico, etc., que
habrán de tener solución en España cuando las aguas de invierno puedan ser aprovechadas
en las estepas castellanas.
Estas obras, por ser
colectivas, por su complejidad y por su amplitud nacional, deben ser dirigidas
y controladas por el Estado.
En España tenemos las
confederaciones hidrográficas que habida cuenta el espíritu amplio y cooperativo
del que las creó, son elementos útiles y suficientes. El Estado precisa darles
posibilidades económicas abundantes, dotándolas de la legislación adecuada para
hacerlas eficaces, ya que en la actualidad se encuentran deformadas cuando no
mutiladas.
V
Este problema tiene una
honda raíz política, toda vez que el árbol empieza a dar rendimientos al cabo
de varios años, y habida cuenta que el bosque está reñido con la economía de
tipo familiar. Los bosques, como puede apreciar. se en aquellos sitios en que
aun se conservan y perduran, son en su mayoría de colectividades, bien como
bienes de propios o comunales o bien del Estado.
Es un problema en el que ha
de intervenir de una manera generosa el sacrificio actual, pero que dejará una
magnífica herencia para sucesivas generaciones.
Por eso, para resolver este
problema, es preciso un clima moral como el que Falange Española de las J. O.
N. S. está despertando en nuestro país.
España precisa transformar
su suelo y necesita repoblar sus montes y vaguadas, Falange Española de las J.
O. N. S. lo hará.
VI
Esta faceta de la actividad
nacional, en la que los elementos que a la misma concurren se hallan en plena
disparidad, deberá dirigirse para su mejor solución, a la unificación por medio
de sindicatos coordinadores de los que forman parte el obrero pescador, los
fabricantes conserveros y los distribuidores del producto. Mediante estos
sindicatos de coordinación, en concurso con aquellos de que hablamos al tratar
de la agricultura, la carne y el pescado, que por lo general no llega a la
mayoría de los pueblos de España, se acercarán al medio rural. Para ello será
también preciso el establecimiento de cooperativas de distribución estudiando
la municipalización de la industria del frío, interesante para todos, pero muy
particularmente para las industrias pesqueras.
VII
Siendo España eminentemente
agrícola, nuestra tendencia no debe influir en el aumento de su
industrialización, sino la de mejorar y perfeccionar la ya existente, mediante
la transformación de su maquinaria y la especialización de sus obreros, creando
un estado obligatorio de aprendizaje, toda vez que esto mejora a la vez los
productos y el bienestar social.