martes, 12 de febrero de 2013

DISCURSO PRONUNCIADO POR JULIO RUIZ DE ALDA EN EL PRIMER CONSEJO NACIONAL DEL S. E. U. EN 16 DE ABRIL DE 1935



Habéis terminado vuestros trabajos. Os habéis conocido y os habéis tratado, camaradas de todas las provincias y regiones.
Y este primer Consejo tendrá, por el mero hecho de haberse celebrado, la cualidad de dar al movimiento estudiantil una de nuestras características mejores: la unidad. El movimiento de Falange Española va saliendo a la superficie por brotes espontáneos; todos ellos sienten el mismo anhelo; pero siempre existen diferencias de matices en unos y otros. De aquí todos saldréis con el mismo estilo, para dar a vuestros camaradas de provincias fortaleza en nuestra fe y un concepto nacional de vuestra misión, definido y concreto.

Habéis llegado a la confección de programas y a plasmar en letras vuestros anhelos; os diré lo mismo que respecto a esto repetí el otro día en el mismo lugar; que lo interesante en la vida no es el confeccionar programas, sino llevarlos a la práctica.
Realizar los anhelos; esto es lo interesante y lo difícil, pues no se ejecutan los programas en un momento de inspiración, con un gran esfuerzo instantáneo, propio de un momento de entusiasmo. Se necesita trabajar un día, y otro día, con tenacidad, con paciencia y con decisión.
Tened estas cualidades, y así os apoderaréis de la enseñanza. Siempre que os hablo particularmente, os repito lo mismo a todos: apoderaos de las Escuelas Normales.
Es necesario apoderarse de ellas. Debe ser este fin como la labor y la mira preferidas por el S. E. U., donde las mejores voluntades y los mejores entusiasmos se dediquen a ello.
La importancia que para las nuevas generaciones de españoles tiene esta misión es trascendental. Todos los partidos políticos van al copo de las Normales, y daos cuenta del perjuicio que podía suponer el que se educaran con sus principios materialistas dos generaciones; nuestro Movimiento hubiera llegado demasiado tarde.
Vosotros tenéis responsabilidad; vosotros vais a ser dentro de poco, de muy pocos años, los que vais a dirigir la vida española. Daos cuenta de esto, para que deis importancia a vuestros actos. Tenéis que estar preparados para una labor de propaganda, de apostolado a realizar cuando dejéis de ser estudiantes y seáis maestros, médicos, ingenieros o abogados.
Seguid trabajando; no hagáis caso a los que fríamente hablando de sensatez os dicen que no intervengáis en política; no hagáis caso; estáis en una época en que se siente la generosidad; y vosotros sabéis que no se siente uno tan generoso cuando se tiene cargas como la de una familia. Seguid trabajando en el Sindicato; trabajad y luchad, y tened en cuenta siempre que los únicos que deben mandar son los aptos y preparados para combatir.
¡ARRIBA ESPAÑA!