Sólo diré dos aspectos de
nuestro Movimiento: nuestra posición ante el problema nacionalista y la táctica
a seguir.
En cuanto al primer punto,
nosotros partimos de este principio: que España fué hecha, fué construida por
todos los pueblos españoles, y, por lo tanto, tan españoles somos los navarros
como los castellanos, los vascos, los catalanes y los extremeños; que España
tuvo y cumplió fines universales, misiones trascendentales, y que los navarros
y vascos trabajamos y luchamos en todas las misiones y empresas españolas.
Dimos navegantes y conquistadores, místicos y capitanes, teólogos y filósofos;
y no sólo no estamos avergonzados de ello, sino que ello es nuestro mayor
orgullo, nos solidarizaremos con todas aquellas empresas y las defenderemos. Y
por eso defendemos a España, pues para nosotros este nombre significa una
unidad de destino, una misión universal que cumplir, y nos da las directrices
que hemos de seguir.
Nuestra posición es clara y
terminante. Ante un Estado español débil, fracasado e impotente como el actual,
ante los últimos siglos de decadencia nacional, nosotros los navarros de
Falange Española pedimos un puesto de combate en la vanguardia, para volver a
rehacer a España, para darle otra vez personalidad internacional, y no seguimos
la conducta cobarde y egoísta de los nacionalistas vascos que, creyendo débil e
impotente a España, abandonan a sus hermanos y se encierran dentro de su
egoísmo y de una mezquindad local. Somos españoles, porque somos navarros: y
siendo así, y trabajando por la reconquista de España haremos honor a los
trabajos, sacrificios, grandes victorias, grandes ideas y grandes hechos de
nuestros abuelos.
A España hay que rehacerla.
Todos vosotros, jóvenes, y todos los jóvenes de las tierras españolas, lleváis
dentro un anhelo de superación, de rebeldía, un fermento revolucionario, que os
dice que el Estado y la estructura nacional son hoy falsos, fracasados e
impotentes. Nosotros, basados en los principios que José Antonio os dirá, nos
haremos eco de ellos y guiaremos y encauzaremos nuestras actividades y vuestros
trabajos, y los haremos eficaces.
Estáis en el primer período
embrionario de proselitismo y propaganda. A ello deberéis dedicaros, y no
cejéis un momento.
Para la propaganda,
utilizad también los motivos sentimentales, locales; haced que los motivos
nuestros - danzas, canciones, lenguaje - sean tan nuestros como de los
nacionalistas. No les dejéis nunca el monopolio porque, por ser españoles,
tenemos derecho a ellos. Por ser españoles, por ser navarros y por ser vascos.
Vamos a rehacer el Estado.
Vamos a hacer la revolución que no pudo hacer la Dictadura y la que no ha
podido o no ha querido hacer la República.
Pero estad seguros,
navarros, de que no sólo no tenemos ningún interés en deshacer la magnífica
labor y la eficacia de nuestra Diputación Foral, sino todo lo contrario. Por
último, sabed que, para que nuestra Revolución sea eficaz, es necesario
conquistar la nación antes de conquistar el Poder. Para ello, necesitamos
luchar, trabajar, sacrificarnos y vencer, pues sólo así, apoyándonos en
legiones de hombres alegres, convencidos y decididos que hayan trabajado, se
hayan sacrificado y hayan vencido, podremos con todo derecho, con toda la
autoridad moral, imponer nuestros principios y nuestras decisiones a los
amorfos, a los egoístas y a los traidores.
Reharemos España.