LABRADORES
Y ESPAÑOLES:
Sé que es difícil dirigirse
a vosotros, pues estáis desesperados y desengañados por los repetidos engaños
de que habéis sido objeto. Pero fijaos que nosotros tenemos otra manera de hacerlo. Os decimos: sed hombres,
tened ilusión, convenceos de vuestra propia fuerza, quitad de vuestras almas
esa desilusión, tened confianza en vosotros mismos; estad, pues, seguros de que
nadie os dará nada - que todo lo tendréis que conquistar. - Convenceos que
vuestro lema debe ser conquistar y no pedir.
Hoy día en todas las
relaciones que el campo tiene con los demás, sale perdiendo. Pierde en sus
relaciones con el Estado, en la ciudad y en sus tratos mercantiles.
El Estado, por intermedio
de sus partidos, os pide todo y no os da nada. La ciudad recibe el alimento del
campo y no da casi nada.
Ante las fuerzas
productoras estáis indefensos.
Sólo podéis independizaros
con ellas por medio de nuestros sindicatos, por ellos intervendréis
directamente en el Estado y tendréis organización para enfrentaros con los
demás.
Y además sed españoles.
Fijaos bien en que el problema integral del campo va unido al destino de
España, que el primero hay que enfocarlo desde el punto de vista humano, del
hombre, y que para resolver todos los aspectos del mismo hay que luchar como
soldados y como hombres.
Sólo así, con sentido
militar, con una gran fe en España, podéis conseguirlo.
¡ARRIBA ESPAÑA!