Notas de actualidad
escritas en el semanario Arriba, número 14, de 24 de junio de 1935
Apatía y esterilidad
Con estas palabras, se
puede definir la semana pasada, en la política española.
En el Parlamento, se ha
tratado o se están tratando, tres problemas fundamentales: Presupuestos, Paro
obrero y Repoblación forestal.
A pesar de ello, o mejor
dicho, a causa de estos asuntos, la Sala del Congreso ha estado desanimada,
pues no sienten ni les interesan los grandes problemas a los partidos
políticos.
En cambio, los pasillos, el
bar, las salas de conferencias, han estado animadísimas, pues se susurraba y se
comentaba con fruición, en sabrosas y esperanzadas conversaciones, próximas
maniobras políticas, jugarretas y zancadillas, y esto sí que es interesante,
divertido, democrático y liberal. ¿Cómo se va a comparar el molestarse
seriamente, estudiando profundamente problemas aburridos, dedicar con el calor
que hace el tiempo a pensar, reflexionar y trabajar, para conseguir que el
Estado funcione y cumpla con sus deberes, y sus fines, los españoles coman y
sobre todo, convencerles que es hermoso sacrificarse por sus hijos, dejándoles
una Patria mejor que la que nos dejaron nuestros padres? No. Los diputados no están
para eso; ellos tienen un fin, y este fin es el conseguir que sus caciques
amigos manden en sus pueblos; es el conseguir que sus pandillas, las
indispensables pandillas necesarias para mantener su eficacia electoral, estén
contentas, viviendo del presupuesto del Estado o a costa del mismo y ellos
puedan seguir preparando nuevas e inéditas jugarretas y zancadillas.
Los presupuestos
Se están discutiendo sin
estudio y sin discusión; nunca ha habido en la sala más de cien diputados. La
mayoría no asiste porque no le interesa; los monárquicos hacen que hacen, y las
oposiciones sólo piensan en el momento de la aprobación de los presupuestos,
pues infiere que en este momento puede tener lugar la gran sorpresa; por
ejemplo: Maura y Sánchez Román en el Poder. Nadie podría negar que esto sería
precioso y además democrático y liberal.
El Gobierno presenta unos
presupuestos diciendo que son malos, que por premura de tiempo no ha podido
preparar uno bueno, pero promete que para octubre lo hará.
Como existe un déficit, se
han comprimido las cifras en los distintos departamentos; como a los gastos de
personal no se puede tocar, se han quitado del material disminuyendo por lo
tanto eficacia a los organismos.
La preocupación de todos
los economistas, al discutir y criticar los sucesivos presupuestos que se van
presentando, es el déficit cada vez mayor que éstos tienen, pero en cambio, a
lo vital, o sea a la eficacia del Estado, no se le presta mayor atención. Pero
nosotros, en cambio, tenemos que mirar primero a la eficacia del Estado, a que
éste cumpla con sus misiones. El déficit verdadero es mucho mayor que las
cifras resultantes, pues a éstas hay que añadirle el coste de los organismos
ineficaces y así se encontraría que el déficit verdadero sería mayor de dos
millares de millones. Pero la transformación necesaria del Estado no pueden ni
quieren hacerla ningún partido político. Sólo la haremos nosotros, con la
Revolución Nacional.
El paro obrero
Se ha aprobado una ley
contra el paro, la cual es un balbuceo; desde luego, se puede asegurar que el
paro seguirá. Y sucede lo mismo que en todos los problemas fundamentales, cuya
resolución es cuestión de decisión y de estilo. Para luchar contra el paro hay
que tener bien a la vista lo siguiente
¿En España, hay cosas para
hacer y reconstruir suficientes para dar trabajo y vida a todos los españoles?
Sabemos todos que sí, que están casi todas las cosas por hacer, que el 80 por
100 de los españoles viven en casas de malas condiciones, que nuestras tierras
están sedientas, nuestros montes pelados, etc., etc., y que la única manera de
remediarlo es por medio del "trabajo". Pero todos los partidos
españoles, desde el socialista hasta los monárquicos, adoran al mito
"oro" y sacrifican a este dios judío la suerte de los españoles y de
España. Para terminar con el paro, es preciso derribar este ídolo; tened la
seguridad, camaradas, que el Estado Nacional-Sindicalista se apoyará en el
trabajo y a base del mismo crearemos la verdadera riqueza, el utillaje nacional
y que sólo entonces será España un pueblo de trabajadores alegres y
entusiastas.
Repoblación forestal
Este problema es típico.
Desde ahora se puede asegurar el fracaso rotundo de todas las medidas y
soluciones que intente hacer el Estado actual. ¿Sabéis por qué? Porque es un
problema espiritual. Resolver la repoblación de nuestros montes, supone un
sacrificio en la actual generación en beneficio de sus hijos, y este sacrificio
no lo puede hacer ni el régimen ni el Estado, pues éstos se basan sobre todo en
el egoísmo particular. Tened la seguridad que los montes españoles sólo se
repoblarán por nuestras juventudes, animadas por nuestros bienes y por nuestra
fe.
Saavedra Lamas
Jóvenes de España, que
soñáis con un Imperio español: grabad en vuestra mente este nombre. Es el
ministro de Relaciones Exteriores de la Argentina. Es un español de la Gran
España, de los tiempos que España daba al mundo un Cisneros. Este hombre
consiguió que Norteamérica suprimiese la Enmienda Prat en Cuba, ha conseguido la
sincera amistad entre Brasil y Argentina y ha terminado la "guerra en el
Chaco" por medio de una paz a la española, con Tedéum e himnos, paz alegre
y generosa. Este hombre trabaja por la caridad espiritual de Hispanoamérica.
Trabaja por la formación del Imperio espiritual antiguo. Hoy, desde nuestra
modestia, le damos las gracias. Mañana, contribuiremos a su labor.
Saavedra Lamas, en nombre
de la juventud heroica de España, gracias.