El Gobierno tiene que
decidirse. La Aviación ¿es o no es fuerza armada? Su aparición ¿es una
revolución en el arte de la guerra, o es sólo un perfeccionamiento? Al tomar
una resolución, si se equivoca, las consecuencias de esta equivocación son
enormes y hasta trágicas. Pero una vez decidido debe ir por la línea recta a
poner en obra lo acordado. Hoy es fácil decidirse; no tiene más que ver lo
hecho por las grandes potencias.
En unas hay Ministerio del
Aire; en otras, Ministerio de Defensa Nacional. En España, ¿qué? Para contestar
a esta pregunta yo sólo pondré de manifiesto que desde hace muchísimo tiempo el
Estado español tiene un defecto esencial, y es que sus distintos organismos son
compartimientos estancos en vez de formar un conjunto orgánico. Para corregir
este defecto hay que empezar por la centralización del espíritu de los órganos
de idéntica misión. En España existen tantos o más organismos directores,
consultivos, de estudios, etc., etc., que en Inglaterra o Alemania, pero con
una diferencia, y es que estos organismos no pueden cumplir su misión porque
cuando se llega a realizar las conclusiones deducidas de lo estudiado, no se
puede hacer nada por estar los órganos inferiores anémicos, sin savia y sin
elementos, como sucede en Guerra y Marina, que tienen una gran cabeza y unos
débiles pies y brazos.
Un Ministerio de Defensa Nacional
Me parecería una
monstruosidad el crear un nuevo ministerio con toda la organización burocrática
que esto lleva consigo.
Pero, además, y es lo más
importante, en un país del que todos dicen que es individualista (creo que está
indisciplinado solamente), si se quiere conseguir que haya un mando único y una
dirección única, la manera de conseguirlo y empezar a unificar en su espíritu
las misiones de las tres fuerzas, es con un Ministerio de Defensa Nacional.
Sentar una unidad política de doctrina y una unidad de las disposiciones de
preparación de la guerra en relación con las actividades nacionales. Hacer un
todo orgánico en vez de dos o tres conjuntos, y para conseguirlo en España es
imprescindible la unificación desde arriba, la creación de la unidad política
por medio de un solo ministerio. La unificación profesional y técnica por la
creación de un mando y de un Estado Mayor, y la eficacia del conjunto por la de
cada una de las tres fuerzas, tierra, mar y aire, cada una con su mando y su
autonomía interna.
Eficiencia de la política militar
Si se reflexiona que hoy,
gastándose un 20 por 100 del presupuesto nacional, no se tiene ni Ejército, ni
Marina, ni muchísimo menos Aviación, y, por lo tanto, queda incumplido uno de
los más sagrados deberes del Estado, se comprenderá la necesidad absoluta de
cambiar este estado de cosas para seguirlo hasta el fin, a pesar de encontrarse
con resistencias tradicionales y con la necesidad de sacrificar ciertas
situaciones de hecho, al parecer hoy inconmovibles. Digo al parecer, y no de
una manera más afirmativa, porque el Gobierno que se decida a implantar una
política militar verá que los jefes, oficiales, clases y soldados de tierra,
mar y aire pondrán su trabajo, con alegría y con fe, al servicio de una
recobrada misión.
Y vuelvo a repetir que no
veo más que una solución, pues no creo, ni nadie cree hoy en España, en
consejos ni comisiones interministeriales consultivos, nidos solamente de
parásitos burocráticos, y que la solución para empezar a tener una defensa
nacional efectiva es, primero, darle unidad política en un Ministerio de
Defensa Nacional, una unidad de dirección en el mando y una unidad de doctrina
en el Estado Mayor general.
En España existen
profesionales capaces y dotados para sentar la doctrina, proveer de enseñanzas
y llenar todas las misiones de los órganos directivos; solamente necesitan que
les sea dada la misión para desenvolverla.
Pero es necesario hablar
del soldado. Y ello será en el próximo artículo.