martes, 12 de febrero de 2013

UNAS PALABRAS DE JULIO RUIZ DE ALDA


UNAS PALABRAS DE JULIO RUIZ DE ALDA
(En el número 1 del 7-12-1933 de F. E.)

Ruiz de Alda es un magnífico ejemplar humano: fuerte, resuelto, tenaz e inteligente; con esa inteligencia profunda y clara de las mejores cabezas populares. En el mitin del Teatro de la Comedia -29 de octubre- se mostró, además, como orador caliente y conciso, apto para infundir a su palabra toda la eficacia comunicativa. El Movimiento iniciado por la Falange Española tiene a Ruiz de Alda en uno de los primeros puestos de mando. No podía privarse nuestra revista, en el primer número, del honor de unas palabras suyas.

El fin del Movimiento que empezó el 29 de octubre en el Teatro de la Comedia es el de crear no solamente un Nuevo Estado sino un nuevo espíritu y un nuevo modo de ser en los españoles y, por lo tanto, una España regenerada. Somos espiritualistas y no materialistas, pero en nuestra táctica somos eminentemente realistas y buscamos la eficacia. Nuestro camino ha de ser recto, duro, fuerte y necesita táctica flexible.


Estas líneas van dirigidas a los impacientes, a los que quieren que se les den resueltos problemas que ellos son incapaces de resolver por sí mismos, a los que esperaban de nosotros una actitud de violencia, sin pensar que ésta, cuando tiene un fin grande, una necesidad o una justificación, puede ser útil, pero que por sí misma no lleva a quien la emplea más que el descrédito, el odio y el desprecio de los demás.
Los gobernantes anteriores, con sus equivocaciones y su conducta, nos han ayudado a crear un ambiente prefascista en España. El mitin de la Comedia ha recogido este ambiente. Y ahora estamos organizando los elementos que han acudido a nuestro llamamiento.
En el último período electoral en que tantas esperanzas y egoísmos se movieron y tantas energías se gastaron, no teníamos nada que hacer; pues, al no tener ni desear los tinglados necesarios, nuestra salida a la lucha habría sido únicamente perturbadora y sólo hubiéramos conseguido el quitar votos a los partidos no socialistas ni separatistas.
Nuestra actuación empezará ahora, entre los españoles, que libres de aquella obsesión, tendrán el ánimo más sereno para recibir nuestras doctrinas y el espíritu más propicio para lanzarse con alegría y fe a nuestro Movimiento, libres del temor que todo español lleva dentro a ese coco inmediato de la falta de fe en sus propias fuerzas, que no es otra cosa que cobardía.
Estén seguros los impacientes de que todos los días darnos un paso adelante; de que este paso es firme y seguro y de que el camino podrá ser largo y duro, pero que con fe y espíritu de sacrificio llegaremos a la meta.
Nada más por hoy, sólo esta consigna:
Fe, trabajo y disciplina.